|
(Mujereshoy) Un creciente número de farmaceutas en Estados Unidos está negándose a vender métodos anticonceptivos y la píldora de anticoncepción de emergencia (píldora “del día después”) porque, según sus declaraciones, contradice sus convicciones morales y religiosas.
Esto ha generado una oleada de nuevas legislaciones en los distintos estados del país, tanto para proteger el derecho de la mujer al control de la natalidad, como para respaldar la potestad del boticario para negar su venta.
En Arizona, la Cámara de Representantes acaba de aprobar una ley que incluye una cláusula de conciencia que permite a los farmaceutas negar la entrega de recetas para adquirir anticonceptivos.
Entre tanto, en el estado de Illinois, el gobernador Rod R. Blogojevich estableció una regla que obliga a las farmacias a dispensar las recetas inmediatamente y sin hacer preguntas.
“Humillada y traumatizada”
Los estados tienen distintas legislaciones que regulan la prescripción de anticonceptivos. Judy Waxman del Centro Nacional sobre Legislación de Mujeres en Washington DC, señala que cada vez más, “hay farmaceutas que no quieren vender los anticonceptivos y sienten que es parte de sus derechos enseñar a las mujeres sobre su moralidad”.
Ese fue el caso en una farmacia Brooks en Laconia, New Hampshire, donde le negaron la pastilla del día después a una madre de 21 años por las convicciones religiosas del boticario.
El hecho ocurrió un sábado en la noche y en el pueblo estaban cerradas todas las otras farmacias, de manera que la mujer se quedó sin ninguna opción.
Suzanne Richards dijo que se sintió “humillada y traumatizada” y que al día siguiente estaba demasiado cohibida como para acercarse a otro farmaceuta.
“Un aborto químico”
Para Judy Waxman el caso evidencia una falta de responsabilidad profesional. “Lo más triste es que una pequeña minoría está tratando de privar a las mujeres de sus necesidades básicas de salud”, dijo.
Pero el farmaceuta Pitt Phillips de Carolina del Norte defendió el derecho de su gremio a no entregar la pastilla “del día después”. “Mientras ellas tienen el derecho a obtener la prescripción, como individuo yo tengo el derecho a no entregarla”.
“Estaría provocando un aborto químico y como cristiano estoy llamado a no hacer nada que destruya la vida”, puntualizó.
Se estima que la disputa podría aumentar si la Administración de Comida y Medicamentos de Estados Unidos aprueba la venta de la pastilla de anticoncepción de emergencia sin receta médica.
Fuente: BBC.
|