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Manifestantes protestan en las calles de Quito (Foto: BBC.) |
En medio de protestas que exigían la renuncia del presidente Lucio Gutiérrez luego de una controvertida reforma de la Corte Suprema de Justicia, el Congreso de ese país anuló tal reforma y destituyó a todos los jueces del Tribunal Supremo. Algunos de los nuevos jueces habían decidido anular los juicios a los ex presidentes Gustavo Noboa y Abdalá Bucaram.
(Mujereshoy) Después de seis horas de debate, los legisladores aceptaron por unanimidad la propuesta de la oposición, que destituye a los 31 jueces del Tribunal Supremo. La medida entra en efecto de inmediato y ni los jueces anteriores a la reestructuración ni los que fueron designados posteriormente podrán recuperar sus cargos.
La reestructura de la Corte Suprema de Justicia fue dispuesta a fines de 2004 por una mayoría parlamentaria afín al gobierno del presidente Lucio Gutiérrez y que causó la crisis política que hoy vive el país.
Los diputados opositores consideraron que la medida era inconstitucional y representaba una interferencia del gobierno en el poder judicial. La crisis se agudizó cuando los recién elegidos magistrados anularon los juicios a los ex presidentes Gustavo Noboa y Abdalá Bucaram.
La sesión extraordinaria del Congreso fue convocada el sábado, después que el presidente levantara el estado de emergencia sobre Quito que había decretado 19 horas antes.
Los legisladores llevaban meses sin llegar a un consenso sobre los diferentes mecanismos de elección de magistrados de la Corte Suprema.
Semana de protestas
Al mismo tiempo en que los legisladores llegaban a una decisión, cerca de la sede del Congreso miles de manifestantes protestaban contra los diputados, acusados de ser los responsables de la crisis.
Los manifestantes en Quito, que han protagonizado varias protestas en las calles, convocaron a una jornada de “basurazo”, para arrojar desperdicios en la sede del Congreso.
La policía cerró el tránsito en gran parte del centro de la ciudad e intensificó la seguridad alrededor del edificio del Congreso y el Palacio de Gobierno.
Por su parte, el presidente Gutiérrez aseguró que no renunciará a su cargo, a pesar de las protestas populares, donde los manifestantes piden su dimisión.
Gutiérrez habló con corresponsales extranjeros en el Palacio del Gobierno este domingo, mientras el Congreso celebraba su sesión extraordinaria para ratificar la disolución de la Corte Suprema de Justicia que decretó el mandatario el viernes.
“No hay ninguna posibilidad (...) la crisis es política”, exclamó Gutiérrez, refiriéndose al reclamo popular de que dimita.
Afirmó que el breve estado de excepción que decretó el viernes y derogó 19 horas después, lo adoptó para obtener poderes especiales que le permitieran disolver el Tribunal Supremo.
Fuente: BBC.
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