|
(Mujereshoy) Una inmigrante mexicana que reside en Carolina del Sur, Estados Unidos, podría ser sentenciada a dos años de prisión por haberse realizado un aborto, pese a que este procedimiento está legalizado en Estados Unidos.
El aborto está permitido por ley en Estados Unidos desde el 22 de enero de 1973, cuando la Corte Suprema emitió su veredicto en el recordado caso de Roe contra Wade.
Gabriela Flores, de 22 años, y madre de tres hijos, ya estuvo detenida durante cuatro meses en la cárcel del condado de Lexington, después de que se practicó un aborto utilizando medicamentos que una hermana le envió desde su país de origen, México.
Flores argumentó que se había hecho el aborto porque no podía sostener un hijo más.
El Instituto Nacional para la Salud Reproductiva de las Latinas señala que el factor económico y las barreras lingüísticas y culturales contribuyen a que se presenten casos como el de Flores.
Las leyes estatales de Carolina del Sur determinan que es un delito que una mujer se provoque un aborto sin la asistencia de un médico certificado.
El juicio contra Flores está aún pendiente y la Fiscalía está estudiando presentar cargos de asesinato contra la mujer.
Hasta ahora, la acusación existente contra Flores, que trabaja en el campo, se sustenta en los cargos de haberse practicado un aborto ilegal y no haberlo reportado al forense.
Flores estaba embarazada de cuatro meses cuando utilizó en octubre pasado píldoras para terminarlo. Posteriormente, Flores enterró el feto en la parte trasera de su vivienda con la ayuda de una amiga.
La policía local se involucró en el caso porque una mujer denunció que Flores se había practicado un aborto y que la criatura había nacido viva.
Sin embargo, los especialistas que examinaron el feto, tras su exhumación por las autoridades, no pudieron determinar la causa del deceso.
Desde el año 2000, solo se habían procesado cinco casos de abortos provocados en Carolina del Sur. En cuatro de los casos los cargos fueron retirados y en el quinto la mujer se declaró culpable.
El caso de Flores ha originado críticas sobre el trato que recibió la mujer y el manejo que le han dado las autoridades.
“En lugar de arrestarla, han debido enviarla a un hospital”, dijo Silvia Henriquez, directora ejecutiva del Instituto Nacional para la Salud Reproductiva de las Latinas (NLIRH) al diario The State, de Columbia, la capital de Carolina del Sur.
De acuerdo con estadísticas del NLIRH, el promedio de abortos entre las mujeres latinas y las afroamericanas es de 33 por cada 1.000 mujeres, mientras que entre las anglosajonas es de 13 por cada 1.000 mujeres.
Según el Instituto Alan Guttmacher, el 20 por ciento de las mujeres que recurren a un aborto en Estados Unidos son latinas.
Además, el 25 por ciento de los embarazos de las latinas de entre 15 años y 44 años de edad concluyen en aborto.
Fuente: Agencias.
|