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Detalle de portada del libro The Hurried Woman Syndrome |
La sociedad moderna es una caja de sorpresas que de tiempo en tiempo produce un nuevo síndrome. Ahora le tocó el turno a las mujeres sometidas al estrés de la vida diaria. ¿Los síntomas y la cura? Por supuesto, si quieres saberlo debes comprar un libro.
(Mhoy) Decenas de millones de mujeres sometidas a las exigencias de la vida moderna padecen del "síndrome de la mujer acelerada" cuyos síntomas más notorios incluyen la fatiga, las oscilaciones en el humor, el aumento de peso o la disminución del deseo sexual.
El médico texano Brent Boost se convirtió en el denunciante oficial de la existencia de esta nueva afección. Todos los detalles están contenidos en un libro que tiene cada vez más lectores, y que promociona con insistencia desde su sitio web oficial, titulado simplemente 'El síndrome de la mujer acelerada' (The Hurried Woman Syndrome).
Boost asegura que en Estados Unidos solamente hay 60 millones de mujeres que padecen este síndrome.
Cualquier búsqueda en Internet demostrará que el síndrome ya es vox populi, al menos en Estados Unidos. Abundan reseñas del libro y las notas de los medios suelen abundar en los síntomas y las curas potenciales que puede tener esta afección.
Pero más allá del negocio editorial el libro de Boost apunta a una realidad inherente a una sociedad moderna caracterizada, precisamente, por su excesiva velocidad, en especial para quienes desean realizarse o tienen múltiples actividades. Y más aún si se trata de una mujer que además debe afrontar responsabilidades familiares, barreras culturales y discriminación.
Con respecto a los principales síntomas, Boost explica que si uno o una combinación de ellos suenan familiares, y si estos afectan la calidad de vida, "probablemente usted sea una 'mujer acelerada'".
Boost es ginecólogo obstetra. En el sitio web oficial del libro cuenta que gran parte de sus pacientes lo consultaban sobre problemas que aparentemente no tenían que ver con su especialidad, precisamente aspectos como la fatiga, el aumento de peso o un menor deseo de tener relaciones sexuales con la pareja.
La causa del síndrome es muy conocida en este mundo del siglo XXI: se trata del estrés, en este caso producido por la ansiedad de llevar una vida a alta velocidad. Pero el médico que tipificó esta afección hace una advertencia: "en la mayoría de los casos que me toca tratar ese estrés es evitable, o al menos puede ser mejor manejado".
"Es una epidemia", asegura este médico en una nota difundida recientemente por el diario El Universal de Caracas. El perfil de la persona en riesgo es el de una madre de familia que debe tener tiempo para la relación con su marido, la atención de sus hijos y el desarrollo de su carrera.
El estrés crónico puede tener que ver con una vida donde abundan los desafíos y crea con el tiempo un desequilibrio en el sistema químico del cerebro. “Este desequilibrio provoca cansancio y un aumento del apetito, pérdida del interés en las actividades físicas y en la esfera sexual”, acotó el especialista.
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