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Las diferencias entre sexos pueden ser la razón del por qué las mujeres con VIH experimentan mayores problemas de toxicidad que los hombres cuando reciben tratamiento con nevirapina o efavirenz. Éstas son las conclusiones de un nuevo estudio presentado en en el IV Taller Internacional sobre Farmacología Clínica de la Terapia anti-VIH, celebrado en Cannes (Francia).
El trabajo es importante porque las diferencias de sexo o género que se sospechan con relación a la respuesta a algunos antirretrovirales pueden tener implicaciones significativas tanto en la toxicidad como en los resultados a largo plazo, explicaron investigadores de las universidades de Rotterdam y Groningen, en los Países Bajos.
En opinión de Charles la Porte, investigador principal del Centro Médico Universitario en Nijmegen, entender mejor esas diferencias entre sexos podría ayudar a los médicos a desarrollar dosificaciones de fármacos más individualizadas.
La investigación, de tipo retrospectivo, contó con las mediciones de control terapéutico de niveles de fármacos (CTF) de nevirapina de 100 mujeres y 268 hombres (una edad mediana de 35.5 años en mujeres y de 43.5 en hombres) tratados durante 2002. El estudio sólo reclutó a pacientes que recibieron las dosis recomendadas de nevirapina y efavirenz, 200mg dos veces al día y 600mg una vez al día, respectivamente. Se excluyeron del estudio a pacientes que se sospechaban no mantenían una óptima adhesión.
Los investigadores encontraron que los niveles tanto de nevirapina como de efavirenz eran mayores en mujeres que en hombres. Específicamente, los niveles de nevirapina fueron 6,7mg/l en mujeres y 5,5 mg/l en hombres. Los niveles de efavirenz fueron de 3,0mg/l y 2,3 mg/l, respectivamente, para los dos grupos.
El doctor la Porte indicó que no se encontraron importantes diferencias entre mujeres y hombres en el uso de otras medicaciones, en las indicaciones para CTF o en el tiempo transcurrido entre la última toma y el registro de datos. Así, el sexo pareció ser el mayor factor pronóstico singular de los niveles tóxicos en plasma. Lo que refuerza la recomendación de que “los médicos deben mantenerse alerta sobre el riesgo de incremento de toxicidad en mujeres,” dijo el investigador.
Referencia: Doctors Guide Dispatch. March 28, 2003.
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