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(Mhoy) Un sondeo realizado recientemente en China y que fue publicado este miércoles muestra que las madres chinas han cambiado sus viejas creencias y ya no consideran una "desgracia" tener una niña en lugar de un niño, e incluso prefieren que su único vástago sea del mal llamado "sexo débil", imforma el medio local Diario del Pueblo.
El sondeo indica que un gran porcentaje de las jóvenes madres consultadas (más del 60 por ciento) no conceden ninguna importancia al futuro sexo de los hijos, mientras que el 18,6 por ciento prefieren tener una niña y el 17 por ciento sigue prefiriendo un niño.
"La preferencia tradicional de querer un niño en vez de una niña parece haber cambiado radicalmente", señala Yao Qiwei, un ginecólogo citado por el rotativo.
En la antigua China se solía decir que "una hija es una felicidad, un hijo es una doble felicidad", ya que el varón aseguraba a los padres el mantenimiento de las posesiones y los padres vivían con él toda la vida, por lo que se aseguraban el ser cuidados durante la vejez.
La hija, en cambio, abandonaba la casa para ir a la de sus suegros tras su boda, en la que los padres de la novia además debían pagar grandes dotes.
Estas creencias y tradiciones, que se han mantenido hasta épocas muy recientes y aún perduran en núcleos rurales del país, hicieron que cuando se instauró la política del hijo único, a finales de los 70, muchas niñas fueran abandonadas o incluso asesinadas por sus padres al nacer.
Aún hoy, la política del hijo único permite a las familias rurales tener un segundo hijo si el primero es una niña, para evitar una práctica que causó la muerte o el abandono de cientos de miles de recién nacidas.
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