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Los salarios femeninos siguen siendo inferiores a los masculines en Latinoamérica (Foto: Istockphoto.com) |
Aunque las mujeres son, por mayoría, el grupo más discriminado en el mundo laboral, contratarlas no es más costoso que lo que salen sus pares masculinos. El mito del costo de la maternidad asciende a menos del 2 por ciento de las ganancias brutas mensuales de las mujeres empleadas, en Latinoamérica.
(Mhoy) Así concluye un estudio sobre la discriminación laboral hecho por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay, que cuestiona esta generalizada idea.
"El coste adicional de emplear a una mujer y de cubrir los gastos por maternidad y cuidado de los niños es muy bajo", afirma el estudio, que forma parte de un informe más amplio, La hora de la igualdad en el trabajo, divulgado a comienzo de esta semana en Ginebra por la OIT sobre las diversas formas de discriminación en el trabajo.
La investigación precisa que el costo (no salarial) de la maternidad asciende a menos del 2 por ciento de las ganancias brutas mensuales de las mujeres empleadas.
"Si consideramos todos los costes no salariales, incluidos los de capacitaciones e indemnizaciones por accidentes de trabajo que se otorgan tanto a hombres como a mujeres, los costes de contratar a estas últimas son casi nulos", asegura la OIT.
Esto se debe -explica- a que el pago de las prestaciones por maternidad y los salarios a los que tiene derecho la madre durante la licencia no corren por cuenta del empleador.
Estos gastos son sufragados por la recaudación tributaria en Chile y los fondos de la seguridad social en Argentina, Brasil, México y Uruguay.
Así, cuando el financiamiento proviene del sistema de la seguridad social "la parte que aporta el empleador no tiene relación con la cantidad ni la edad de las empleadas mujeres", sino únicamente con el número total de trabajadores de ambos sexos.
Según la organización, con esta forma se busca proteger a las mujeres de una posible discriminación a causa de la maternidad. Situación que, sin duda, no se ha logrado modificar en la cultura laboral.
Por otro lado, el informe hace referencia a los progresos de algunos países latinoamericanos sobre la igualdad de ingresos de las mujeres en relación a los que perciben los hombres.
En este sentido, los que mayores avances registraron fueron Paraguay, con 19 por ciento y Colombia, con un 14, mientras que en Chile y Ecuador, fueron de 5 y 1 por ciento, respectivamente.
El informe menciona que en las áreas urbanas de Brasil, las mujeres blancas tienen un ingreso superior al de los hombres que no son blancos. Sin embargo, una vez que se toma en cuenta el nivel de instrucción, la situación cambia y son las mujeres no blancas quienes quedan en el escalón más bajo.
Por encima de ellas se ubican, en orden ascendente, las mujeres blancas, los hombres no blancos y, en la cima de la pirámide, los hombres blancos. Una realidad que no difiere a lo que se vive en el resto de los países latinoamericanos.
Fuente: OIT, Agencia EFE.
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