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Jane Goodall empezó a estudiar a los primates en 1960 (Foto: Fundación Príncipe de Asturias). |
La británica Jane Goodall, autoridad mundial en el estudio del comportamiento de los chimpancés, fue galardonada este miércoles con el premio Príncipe de Asturias 2003 de Investigación Científica. Goodall se suma así a Fátima Mernissi y Susan Sontag, escritoras que obtuvieron el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2003.
(Mhoy) Este año, la Fundación Príncipe de Asturias ha sido más moderna y ha mirado un poco más la contribución de las mujeres en el ámbito científico y cultural. De las seis personas que, este año, han recibido el premio Príncipe de Asturias, tres son mujeres. El año pasado, en cambio, las mujeres no tuvieron ese privilegio.
Los premios Príncipe de Asturias, llamados así en honor al príncipe heredero Felipe de Borbón, de España, constan de ocho galardones y se entregan en la ciudad de Oviedo, capital de la comunidad autónoma de Asturias. Los premios están destinados a reconocer la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo e instituciones en el ámbito internacional, prioritariamente en el de las naciones pertenecientes a la comunidad iberoamericana.
Otros ganadores del premio este año, en otras categorías, son el sociólogo alemán Juergen Habermas, en Ciencias Sociales; el escritor polaco Ryszard Kapuscinski y el intelectual peruano Gustavo Gutiérrez Merino, en Comunicación y Humanidades.
Las razones del jurado
Jane Goodall, quien comenzó su estudio de los chimpancés en Tanzania en 1960 y es la máxima autoridad mundial en su estudio, obtuvo el Príncipe de Asturias en la categoría Investigación Científica y Técnica 2003 por su “trascendental aportación científica para comprender el origen, la evolución y la cultura humanas” y por su labor en la protección de la vida salvaje en África.
El jurado también destacó su esfuerzo “sincero y comprometido por llevar a todas las capas sociales, especialmente a la juventud de todo el mundo, el resultado de sus trabajos, así como por conciliar el desarrollo humano con la protección de la vida salvaje en África, y de manera especial en Tanzania”.
El galardón, dotado con 50 mil euros (alrededor de 60 mil dólares) y la réplica de una estatuilla creada por el artista catalán Joan Miró (1893-1983), le será entregado en octubre por el heredero de la Corona española, Felipe de Borbón.
Tanzania y Tarzán
Enamorada de Tarzán desde los seis años, según se dice, Goodall, de origen británico, se educó en Bournemouth y en 1957 viajó a Kenia, donde conoció al paleontólogo Louis Leakey.
En 1960 empezó a investigar a los chimpancés salvajes en la Reserva de Caza de Gombe Stream, junto al lago Tanganika, en Tanzania. Su estancia sólo la interrumpió para finalizar sus estudios, y en 1965 se doctoró en Etología por la Universidad de Cambridge.
Jane fue la primera en observar cómo los chimpancés quitaban hojas de las ramas y sacaban termitas de sus montículos de tierra. Esta observación desafió, posteriormente, la teoría de que los humanos eran la única especie capaz de fabricar herramientas.
Gracias a ella hoy se sabe que los chimpancés no son sólo herbívoros sino que incluso cazan otros animales, como pequeños jabalíes, que cada individuo tiene una personalidad y emociones propias, que utilizan plantas medicinales, que adoptan a crías cuyas madres han muerto o que los machos establecen alianzas políticas para tener el poder dentro del grupo y que, incluso, son capaces de organizar guerras.
En efecto, Goodall observó en Gombe, en 1974, que estos primates pueden protagonizar auténticas “guerras” entre ellos, y que pueden durar hasta cuatro años. En esa ocasión, los chimpancés del grupo “Kasakela” literalmente aniquilaron a los de una población escindida, los “Kahama”. Fue la primera vez que se comprobó en primates una “campaña bélica” como la que hasta entonces se atribuía sólo a los humanos.
Extensión de su trabajo
Establecida en su casa del sur de Londres, donde tiene varios simios, Goodall se dedica actualmente a salvar a los alrededor de 100 mil chimpancés que todavía hay en el planeta en libertad. Para ello fundó el Jane Goodall Institute, donde se brindan cuidados a los chimpancés huérfanos, cuyas madres han sido asesinadas para utilizar su carne como alimento o capturadas para venderlas. El mayor de estos centros está en el Congo, pero hay otros en Uganda y Kenia.
La investigadora británica también creó la Roots and Shoots Foundation (Fundación Raíces y Retoños), clubes de conservación dentro de las escuelas, cuya misión es fomentar entre la juventud el respeto y la compasión por todos los seres vivos. Su número supera en la actualidad los 3 mil, extendidos en 68 países.
De entre sus libros destacan En la senda del hombre (1971), Los chimpancés de Gombe (1986) y A través de la ventana (1990). La traducción al español de su autobiografía, Gracias a la vida, se publicó en el año 2000. La elección de Goodall se realizó entre 46 candidaturas de 18 nacionalidades.
Fuentes: Fundación Príncipe Asturias, agencias, Milenio.com, Mujeres hoy.
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