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Julia Requena, encargada del Departamento de la Mujer de la CUT (Foto:www.iglesia.cl) |
Julia Requena, dirigenta de la principal central sindical de Chile, rechaza de plano una modificación al fuero maternal, en actual discusión parlamentaria. Para la activista, esto es un paso más en la llamada flexibilización laboral, fenómeno que se repite gradualmente en toda Latinoamérica y que limita los ya precarios derechos de los y las trabajadoras.
De los 15 cargos ejecutivos de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la sindical más importante de Chile, sólo uno es ocupado por una mujer. Ella es Julia Requena, quien está a cargo de, cómo no, el Departamento de la Mujer. La dirigenta es consciente de las difíciles aguas en que se mueve, un espacio machista, donde constantemente debe buscar alianzas y complicidades para que las demandas femeninas sean escuchadas y apoyadas, “porque los compañeros no reaccionan muy bien cuando se dan cuenta que una puede llegar a ocupar espacios de mayor decisión”, dice tajante.
El ser presidenta nacional de la Asociación de Funcionarios de la Junta de Jardines Infantiles (Junji), un gremio fuerte dentro del universo sindical y compuesto por 5 mil socios... de los cuales un 99 por ciento son mujeres, le tiene garantizado un espacio en la dirigencia para cada elección, cuenta cómplice. Tal vez esa seguridad le permite enfrascarse en luchas algo quijotescas -las mujeres representan el 5 por ciento de los trabajadores afiliados a la CUT-, pero imprescindibles, según ella, como es la lucha por mantener el actual fuero maternal laboral.
Julia explica en conversación con Mujeres Hoy que la legislación laboral sobre maternidad vigente en Chile es una de las mejores que existen en Latinoamérica: A grandes rasgos otorga a la mujer un mes y medio de prenatal y posteriormente, tres meses de posnatal. La licencia es cubierta con dinero del Estado, trabaje en la empresa pública o privada. La trabajadora tiene derecho de amamantamiento por dos años y la posibilidad de presentar licencia médica ante enfermedades de un/a hijo/a menor de un año.
Pero recientemente la Cámara de Diputados aprobó una modificación –que ahora debe ser ratificada por el Senado- al fuero maternal. El proyecto, presentado por dos diputados de la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido de derecha, plantea la posibilidad que las mujeres pasen semanas de su pre al posnatal y que éste último pueda ser tomado en media jornada y así extenderse por seis meses.
Esta propuesta, que suena de primeras bastante atractiva, es rechazada tajantemente por la CUT, el Colegio de Matronas y de Enfermeras, entre otros organismos. Julia Requena explica: “Ese cambio es complejo y peligroso, es indispensable el descanso de las mujeres en el último tiempo del embarazo, existe el riesgo de que se desgarre la placenta y se produzca un aborto o un parto prematuro. Y la opción de un posnatal en media jornada es innecesaria, para eso existe el permiso de amamantamiento, que se perdería”.
La dirigenta cree que una ley así daría espacio para que el empleador presionara a las mujeres –o éstas mismas se obligaran- sobre los tiempos de su pre natal, de acuerdo a las necesidades de la empresa, poniendo en riesgo su salud y la del feto.
-El rechazo a la modificación del fuero maternal se emparenta a la negativa de la CUT a la llamada flexibilización laboral, ¿por qué rechazan estas medidas?
-Sentimos que hoy ya hay demasiada flexibilidad en el mundo laboral. Está lleno de trabajadores part time, quienes no tienen derecho a la salud, a las imposiciones y, si son mujeres, no tienen derecho al fuero maternal. La flexibilización es sinónimo de desprotección. Y ahora quieren hacernos creer que perder un derecho, como es el fuero maternal, es beneficioso.
Esto se desencadena ante la inminencia de los nuevos tratados comerciales, especialmente el pronto TLC con Estados Unidos: El empresariado sabe que debe producir más, entonces dar mayor trabajo, pero con menor beneficio para los trabajadores. La flexibilidad hoy sirve para contratar más mano de obra, más barata, pero con menos protección.
-Pero algunas encuestas y reportajes de diarios muestran que las mujeres apoyan una posible flexibilización laboral, ya que, por ejemplo, compatibilizarían trabajo y familia, gracias a una media jornada, ¿Crees que la población está desinformada al respecto?
-Efectivamente, la gente no tiene real conocimiento de lo que está perdiendo cuando acepta este tipo de temas.
Y se tergiversa o manipula: La prensa muestra a una alcaldesa (Jacqueline van Rysselberghe, UDI, de la ciudad de Concepción) que no se tomó su posnatal porque quería trabajar y cuidar a su hijo a la vez, o a una joven animadora de televisión que trabaja hasta el último día antes de dar a luz, como modelos de vida. Pero sus condiciones de trabajo son idílicas ante la realidad de la mayoría de las mujeres.
Las trabajadoras comunes y corrientes tienen que viajar dos horas en micro –transporte público- para llegar a sus trabajos, vuelven a sus casas y siguen trabajando porque no tienen empleada doméstica, escasamente pueden acceder a un jardín infantil de la Junji para que cuiden a sus otros niños. En la práctica, esas realidades no se comparan con la de la mayoría de las mujeres, para quienes una flexilibilización del fuero maternal sería otra desventaja más y una pérdida de sus derechos.
Lamentamos que mucha prensa, mujeres en ella, muestren esta imagen idílica de la maternidad y no informen sobre estos posibles cambios.
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