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(Mujereshoy) Las mujeres trabajadoras son más perjudicadas que los hombres con las políticas de ajuste económico aplicadas en los países en desarrollo, ya que son las primeras víctimas de los despidos masivos, declaró este jueves una especialista de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), recoge la prensa internacional.
La responsable del programa Mujer y Trabajo de la CMT, Kattia Fernández, explicó que la supresión de empleos en los sectores de la educación y la salud afectaron sobre todo a las mujeres, que son mayoría en las actividades de enseñanza y cuidados médicos.
Frente a esta situación, la CMT, integrada por 144 sindicatos de América Latina, Africa, Europa y Asia, propuso a sus miembros incorporar la perspectiva de género en sus análisis, propuestas y actividades.
"Las mujeres siguen afrontando más problemas que los hombres para obtener un trabajo, tienen salarios inferiores por el mismo tipo de labor y son objeto de discriminación durante el embarazo", explicó Fernández, quien participa en la Conferencia Internacional del Trabajo que se celebra en Ginebra.
Sostuvo que incorporar los asuntos de género al mundo sindical "continúa siendo un proceso lento y difícil" que se remonta a diez años atrás en los países latinoamericanos.
En sus inicios, esta nueva visión generó el rechazo de los líderes sindicales -únicamente hombres- que consideraban que la intención de las mujeres era competir con ellos.
También existía la idea de que "el ingreso de las mujeres en las estructuras de decisión era una estrategia neoliberal para dividir a la clase trabajadora", comentó la experta.
Así, en América Latina el acceso de la mujer a los órganos de decisión todavía es escaso y su participación en los sindicatos es muy inferior a la de los hombres, según la CMT.
En países como Colombia, República Dominicana, Honduras y Panamá, algunas mujeres han logrado acceder a posiciones elevadas en las organizaciones sindicales, aunque su representación es muy reducida en relación con la de los varones.
En los demás países de la región todavía queda mucho por hacer para aumentar la participación de las mujeres en los niveles de decisión y en las bases, declaró la experta en asuntos laborales.
Otro gran reto para los sindicatos latinoamericanos es abrir espacios para las trabajadoras del sector informal, ofreciendo respuestas a sus necesidades más urgentes.
En algunos países, explicó Fernández, los sindicatos han ayudado a las mujeres que trabajan en el sector informal a mejorar sus ingresos mediante una capacitación.
"Hemos formado a costureras, peinadoras y vendedoras de la calle a organizarse mejor, a administrar mejor sus pocos recursos y eso las incentiva a participar en la vida sindical", precisó.
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