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03.07.2003
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ARTÍCULO
Mafalda sigue viva
Viñeta realizada en 1977 para Unicef en campaña mundial de la Declaración de los Derechos de la Infancia.
 
A 30 años de la última publicación de la historieta de la niña que odiaba la sopa y amaba a Los Beatles, la genial creación de Quino no pierde vigencia, lo que el propio autor lamenta; muchos de los temas criticados entonces siguen sin solución. Aunque su “padre” sólo ha vuelto a dibujarla para campañas humanitarias, las ácidas viñetas de Mafalda siguen siendo un referente de la infancia iberoamericana.

(Mujereshoy) Mafalda criticó a la sociedad argentina en los años setenta, pero a 30 años de su última publicación como historieta en un medio del país trasandino, sus lectores y lectoras, ya sean mayores o jóvenes, de Sudámerica o Europa, siguen extrañándola y disfrutando de su sarcástico, pero a la vez dulce humor.

El 25 de junio de 1973 apareció la última viñeta de Mafalda en el semanario argentino Siete Días. Quino, su creador, sólo volvió a dibujar tiras puntuales para campañas de bien público o para regalar a sus amigos.

Actualmente, el genial dibujante vive en París y prefiere no hablar más de Mafalda, si bien mantiene un fluido diálogo con sus lectores y lectoras a través de su página de Internet, en donde siempre cuenta que dejó de dibujar la aclamada historieta porque le costaba mucho esfuerzo no repetirse, cada vez que le hacen la consabida pregunta de por qué nunca más continuó con las historias de la sarcástica niña y su pandilla.

Sin embargo, seguidores y seguidoras de todas las edades siguen disfrutando la desaparecida tira –no en vano ha sido traducida a 30 idiomas-, que quedó plasmada en más de dos millones de ejemplares de cada uno de los 10 libros publicados, sólo en la versión argentina, según datos de Ediciones de la Flor.

A pesar de que esta niña, que odiaba la sopa e inquiría por la paz mundial y los derechos humanos, fue el reflejo de los avatares de la clase media argentina en los años sesenta y setenta, sus situaciones siguen siendo universales, no sólo para adultos y adultas críticos frente a ciertos temas sociales, sino para los propios niños y niñas, que ven en Mafalda una compañera en sus tribulaciones familiares, escolares y con su grupo de pares.

\"Creo que hay un antes y un después de Mafalda en el humor gráfico argentino porque Quino creó un tipo de familia argentina. Y hasta entonces la historia de las tiras estaba ligado a una profesión fija o a una característica psicológica puntual\", dice al respecto Caloi, uno de los mejores autores de cómic argentinos.

\"Quino rompió con esta tradición al mezclar personalidades, porque Mafalda era una contestataria y Manolito (hijo de un almacenero español), por ejemplo, estaba interesado en los negocios. Entonces obtuvo un cóctel fantástico, obviamente, sumado a su talento único\", agregó el creador de Clemente, otra mítica historieta argentina.

\"Se ha probado que la historieta sigue teniendo vigencia. Yo la sigo disfrutando porque la sigo leyendo, además mis hijos la conocen de memoria\", reconoce Hermenegildo Sábat, uno de los más agudos dibujantes políticos del país sudamericano.

La niña de la voluminosa cabellera negra y precoz estandarte de la igualdad femenina nació en 1963, cuando una compañía de electrodomésticos le encargó a Quino una publicidad con un personaje que comenzara con \"M\", la inicial de Mansfield, aunque nunca llegó a publicarse porque la firma fracasó.

En 1964 hizo su aparición en el semanario Primera Plana, publicándose periódicamente en diversos medios hasta la ya citada fecha de 1973. Pero su presencia ha sido constante gracias a las múltiples recopilaciones y reediciones de Ediciones de la Flor e, incluso, algunas series de televisión.

Pero Quino, quien nació en Argentina en 1932 en el seno de una familia de inmigrantes españoles, lamenta que su más famosa creación siga teniendo tanta actualidad: \"Si bien me halaga que se siga leyendo, también es triste pensar que los temas de los que hablaba Mafalda siguen existiendo (...) Lamentablemente muchas cosas no han cambiado. El mundo que existía en 1973, cuando dejé de hacer la tira y que Mafalda tanto criticó, está igual o peor que entonces\", ha dicho el dibujante.


Fuente: Agencias, Página oficial de Quino, Mujeres Hoy.