Es una buena idea ganar peso de forma saludable durante el embarazo y vigilar que no ganes demasiado (o muy poco). Pero un nivel bajo (al menos en lo que respecta a los carbohidratos) no es el camino a seguir cuando estás embarazada, incluso si eres un observador de peso desde hace mucho tiempo.
He aquí por qué: una dieta sin suficientes carbohidratos complejos es una dieta deficiente en nutrientes vitales para la formación del bebé, incluido el siempre importante ácido fólico, entre otras vitaminas y minerales, así como fibra buena para la mamá (que combate el estreñimiento) y vitaminas B (que combaten las náuseas matutinas).
- ¡Carbohidratos para la victoria! Los necesita para aliviar las náuseas y el estreñimiento, además los carbohidratos complejos contienen ácido fólico, fibra y vitamina B, imprescindibles para el desarrollo del bebé.
- La proteína está bien, pero no demasiada. Las dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos pueden contener demasiadas proteínas, lo que no es bueno para usted ni para su bebé a bordo.
- Apunta al equilibrio. Sí, las comidas completas son realmente la mejor manera de comer ahora, así que asegúrese de incluir cereales integrales, frutas, verduras, alimentos ricos en calcio y proteínas magras.
Es más, una dieta baja en carbohidratos suele tener un alto contenido de proteínas, y si bien una ingesta moderada de proteínas (alrededor de 75 gramos, o tres porciones al día) es buena para el feto en desarrollo, muchas más no lo son.
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Entonces, ¿cómo se puede mantener un aumento de peso saludable sin depender de dietas de moda? Consumiendo una mezcla bien equilibrada de esos carbohidratos complejos saludables (y la palabra clave es «complejos»), como cereales integrales, frutas y verduras, proteínas magras y alimentos ricos en calcio, y limitando o eliminando los alimentos ricos en grasas y la comida chatarra.
¡Brindemos por tu salud y la del bebé!