PUNTO M/Miscelánea
18.06.2003
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NOTA
Un hombre haciendo aseo es más sexy

 


(Mujereshoy) Según un nuevo estudio estadounidense, la nueva imagen del hombre sexy es la de aquel limpiando el piso o planchando camisas. Además, un hombre que realiza estas actividades tiene un estado de ánimo más alto que los mortales que jamás se acercan a la cocina.

A estas conclusiones llegaron los sociólogos Scott Coltrane y Michele Adams, de la Universidad de California (Estados Unidos), tras analizar una muestra de 3.563 niños y sus padres, y el doctor John Gottman, de la Universidad de Washington.

Según comprobó Gottman en sus laboratorios del amor, las parejas de los hombres que ayudan en la cocina y la limpieza del hogar, se sienten más atraídas sexualmente hacia ellos y su relación mejora.

"Las mujeres quieren respeto, así que si un hombre valora su trabajo y colabora en casa y en el cuidado de los hijos, le atrae más que si se escaquea y, por tanto, desvaloriza el trabajo que ella hace fuera de la casa", argumenta la socióloga Inés Alberdi, autora de diversos estudios sobre la familia española.

Por su parte, Coltrane y Adams descubrieron, además, que los niños y niñas que se implican con sus padres en las tareas del hogar tienen una mayor capacidad para las relaciones sociales y cumplen mejor con sus deberes escolares.

"Cuando un hombre realiza servicios domésticos está transmitiendo valores de cooperación y de funcionamiento democrático de la familia a sus hijos", afirma Coltrane.

Aunque la mayoría de los hombres estadounidense aún se consideran sólo ayudantes de sus mujeres, en algunos círculos comienza a ser una rutina la distribución del trabajo del hogar y los progenitores cada vez tienen menos reparos a abrazar y dar cariño a sus pequeños, según los sociólogos.

Entre otros asuntos, la investigación pone de manifiesto que los padres pasan con sus hijos o hijas, unas tres horas de cada día del fin de semana, un tiempo que prefieren gastar en hacer deportes o en juegos más que en tareas domésticas. El resultado es que esos mismos padres son quienes menos les ayudan en los deberes escolares.

"Pero cuando las tareas del hogar se dividen y los padres limpian, sus vástagos no sólo tienen un comportamiento más positivo hacia el trabajo de sus madres, sino que, como son pocos los hombres que lo hacen, el impacto es mayor. Si, además, les dejan participar en las tareas, se implanta un modelo de coperación familiar que mantendrán al ser adultos", insiste Coltrane.

En España, según los últimos datos del Instituto de la Mujer, el varón dedica una media de tres horas y 10 minutos a tareas domésticas (de ellos, 45 minutos a la casa) y la mujer cinco horas y 18 minutos (a la casa, más del triple que él), pero el cambio, aunque con lentitud, comienza a apreciarse.

Para la socióloga Mª Angeles Durán, Premio Nacional de Investigación, esa división de tareas domésticas entre los sexos, "es imprescidible como modelo de igualdad en una sociedad democrática, para que no haya una disociación entre los valores que se transmiten a los niños en los colegios y lo que dicen las leyes y la realidad que luego ven en sus casas".

Los españoles, para Durán, por lo menos han empezado por asumir su papel de "transportistas de la familia", es decir, mantienen la limpieza del vehículo e, incluso, van a la compra. "Pero aún queda mucho por hacer y, aunque es novedoso que hombres mayores cuiden de sus nietos, hay actividades y deportes que siguen marcando un modelo de división de papeles que ya no tiene sentido".

No obstante, está convencida de que "vamos hacia una sociedad en la que un hombre agresivo y no participativo, será erradicado", porque "hoy ya es más importante la inteligencia que la fuerza física". Habrá que esperar confiadas.


Fuente: Diario El Mundo, España.