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06.09.2007 Imprimir Enviar Comentar
ARTÍCULO

Nicaragua. “No más vidas truncadas”

Una importante investigación realizada por la organización de mujeres Ixchen, que documenta la situación de violencia sexual vivida por niñas y adolescentes nicaragüenses, permitió acercarse a una dolorosa realidad pocas veces percibida por el estado y la sociedad en general.

Mujereshoy. La investigación realizada durante el año 2006 por la ONG Ixchen, consideró una muestra de casos de violencia sexual contra niñas y adolescentes registrados en 5 Centros de Mujeres que esta organización administra en las localidades de Estelí, Matagalpa, Masaya, Granada y Managua.

Durante el primer semestre del año 2006, se recepcionaron 120 casos. Para los objetivos de la investigación se eligió una muestra de 33 niñas y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual. Al mismo tiempo, fueron revisadas las historias de vida del grupo que figuran en los expedientes de Ixchen.

El Equipo de Investigación bajo la coordinación de Damaris Martínez Sotelo, utilizó un sistema de recopilación de información que consideró la revisión de expedientes, aplicación de cuestionarios, entrevistas psicológicas, grupos focales y un Taller Vivencial.

A partir de la investigación encontrada en los expedientes basada en los testimonios brindados por parientes de las víctimas, se pudo hacer un seguimiento a los procesos de denuncia. También facilitaron este trabajo, los relatos de las niñas y jóvenes que se atrevieron a romper el silencio. Según informó Ixchen, muchas se encuentran en proceso de sanación, pero las que optaron por callar, todavía no reciben ningún tipo de atención, principalmente por la falta de recursos de sus familias.

La muestra es cualitativa, considerando la magnitud del problema, advierten las investigadoras. “No pretende mostrar estadísticas, sino el impacto provocado en la vida de las niñas y adolescentes violentadas”.

Objetivo: sensibilizar

El movil de esta investigación fue documentar las situaciones de violencia sexual que experimentan a diario cientos de niñas y jóvenes nicaragüenses, como una manera de sensibilizar sobre la magnitud de este flagelo a juezas y jueces, fiscales, diputados y diputadas, representantes de instituciones religiosas y universitarias, policías, medios de comunicación y a la sociedad en general.

Un aspecto metodológico utilizado fue el enfoque psicológico y de violencia desde la óptica género y de derechos humanos. En este sentido se aplicaron técnicas psicológicas y de atención a sobrevivientes de abuso sexual, “`porque muchas de ellas al recordar el drama entraban en crisis”, recordaron las investigadoras. El enfoque de la violencia de género, permitió destacar factores como la inequidad y desigualdad genérica. También tuvoefectos positivos, la realización de un taller vivencial con sesiones de identificación de los sentimientos y pensamientos alrededor del problema.

El enemigo en casa

A medida que las investigadoras avanzaban en su trabajo pudieron constatar que todos los delitos sexuales fueron cometidos por conocidos: padres, padrastros, familiares cercanos y novios. Sólo en uno de los casos, el de una violación múltiple a una niña de 11 años, se desconocen los agresores, ya que la víctima no logró identificar a ninguno de ellos.

En total, la investigación arrojó 12 violaciones dn Managua, 4 en Granada, 1 violación y 2 estupros en Masaya, 1 violación en Estelí, 13 en Matagalpa, de las cuales 8 son violaciones, 2 intentos de violación, 2 acosos sexuales y 1 abuso deshonesto.

La edad de los agresores oscila entre los 14 a 80 años, mientras que la edad de las niñas y adolescentes agredidas es entre los 3 y los 18 años. De estos 33 delitos investigados, 19 fueron contra adolescentes entre los 13 y los 18 años y 14 contra niñas entre los 3 y los 12 años.

De estos casos, 6 pertenecen al área rural de Matagalpa y Estelí, y los otros 27 son del área urbana, 12 de ellos en condiciones de extrema pobreza, hacinamiento y promiscuidad en sus familias.

Amenazadas

El contexto donde se producen estos delitos es favorable para los agresores. Las historias de las niñas y adolescentes registradas por Ixchen, indican que la mayoría de ellas fue amenazada y violentada en sus propias casas: 12 de los casos fueron cometidos en el ámbito hogareño por familiares cercanos.

La confianza existente debido a lazos familiares, provocó que las madres de las niñas se culpabilicen por lo ocurrido a sus hijas, incluso muchas de ellas no fueron capaces de identificar a tiempo las señales del abuso sexual.

Las investigadoras contaron que las madres solteras que salen a trabajar se ven obligadas a dejar solas a sus hijas. En estas condiciones se cometieron 3 violaciones y 1 estupro. Cuando las menores quedaron al cuidado del padre se produjeron 3 violaciones.

Revictimización

Uno de los principales problemas que enfrentan las víctimas de abuso sexual es la revictimización por parte de los tribunales de justicia que lesionan su dignidad. La persistencia de una cultura de silencio para encubrir este tipo de delitos, produce sentimientos de vergüenza, de temor al rechazo social y por ende, ninguna credibilidad en el sistema judicial.

Retos a enfrentar

Las conclusiones de la investigación de Ixchen, inciden en señalar como factores de riesgo, la extrema pobreza, desempleo, abandono afectivo por parte de padres y madres, alcoholismo, violencia intrafamiliar, promiscuidad y hacinamiento, falta de comunicación.

A esto se agregan, los conceptos errados sobre la sexualidad y la falta de educación formal sobre los temas de sexualidad. Las niñas y adolescentes no tienen elementos ni orientación para identificar las situaciones de abuso. El hecho que el abuso sexual se considere un asunto privado, impide que las víctimas y sus familias lo denuncien propiciando de esta manera, la impunidad de los agresores.

Existe un subregistro de estos delitos, especialmente en las zonas marginales y áreas rurales alejadas de las instituciones encargadas de la atención de estos casos. Las investigadoras informaron que a diario se denuncian al menos 10 delitos sexuales, de estos, sólo 1 caso sigue en proceso judicial. Se desconoce el número de víctimas que abandonan el proceso.

La investigación “No más vidas truncadas” fue presentada en un acto especial que contó con la presencia de la representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Deborah Comini, así como de Hernaldo Lara, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de la Atención y Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (CONAPINA), Gloria Argentina Espinoza, Directora Ejecutiva de los Centros de Mujeres Ixchen, María Lourdes Bolaños, Directora de Ixchen Managua y Damiris Martínez Sotelo, coordinadora del equipo de investigación.


Editado Por Mujeres Hoy



Fuentes: Presentación de Investigación “No más vidas truncadas”. Puntos de Encuentro. Nicaragua, 2007.

 
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