| Día Internacional de la Mujer. Memoria y compromiso
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| 8 Marzo. Concepción, Chile |
¿Flores, perfumes y poemas en el Día Internacional de la Mujer? El mundo de la publicidad comercial y los medios de comunicacion han convertido a esta fecha en objeto de consumo y de culto al mujerismo. ¿Cuál es el verdadero significado del 8 de Marzo?
(Mujereshoy). El 8 de marzo es una fecha para recordar, las gestas más emblemáticas protagonizadas a inicios del siglo XX, por una generación de mujeres que bajo la égida de los socialismos, anarquismos y sufragismos, reclamaron derechos sociales y políticos en escenarios marcados por guerras y revoluciones.
El derecho a la educación, a un salario justo, el acceso al sufragio y la anticoncepción, fueron algunas demandas de los primeros movimientos organizados de mujeres en sus distintas vertientes: socialistas, comunistas, sufragistas y pacifistas.
En la actualidad, las herederas de la pasión y valentía de las gestoras del Día Internacional de la Mujer, son todas las mujeres que trabajan en la defensa de los derechos de sus congéneres con actuación política en las distintas esferas públicas: movimientos feministas, organizaciones sociales de mujeres, de derechos humanos, parlamentos, partidos políticos y en ámbitos de la cultura, el arte y la academia.
El Día Internacional de la Mujer es un día de recuerdo y de reconocimiento del legado de coraje, sabiduría e independencia que nos entregaron nuestras pioneras. Tenemos la responsabilidad de transmitir esta herencia a las nuevas generaciones de mujeres para decirles que los derechos de los que hoy gozamos, fueron ganados duramente a costa de sacrificios, dolor y ostracismo por esas valientes mujeres que se enfrentaron a la incomprensión, el autoritarismo y la maledicencia de la sociedad de su tiempo.
Cada 8 de Marzo, renovamos nuestro compromiso de mantener vigentes los principios de libertad, justicia y autonomía del ideario las madres fundadoras del feminismo. Compromiso que se renueva en las propuestas y en las acciones de las agendas feministas y de los movimientos sociales de mujeres en su interlocución con los gobiernos y sus instituciones.
Este compromiso se expresó muy claramente en la convocatoria de las activistas chilenas para hacer del Día Internacional de la Mujer “un momento de reafirmación y ejercicio de nuestro poder y, desde allí, exigir al Estado y a la sociedad en su conjunto, el pleno respeto a nuestra dignidad, autonomía y a nuestros derechos como humanas”.
Las chilenas convocaron a “salir masivamente a las calles para plantear nuestras exigencias frente a un sistema que continúa perpetuando –tanto en lo público como en lo privado- distintas formas de discriminación que afectan a las mujeres en su más amplia diversidad, permitiendo una creciente violencia machista explícita y simbólica. No estamos dispuestas a que esto siga ocurriendo y así lo expresaremos con fuerza en esta fecha que nos recuerda las luchas históricas de las mujeres en todo el mundo”.
Crónica de algunos hechos
Este año, el 8 de marzo fue ocasión para llamar la atención sobre el flagelo de la violencia sexista expresada en el escandaloso aumento de mujeres asesinadas por sus parejas, y la impunidad que rodea al esclarecimiento de estos crímenes por la incapacidad y/o complicidad de los tribunales de justicia y la ausencia de leyes específicas contra estos crímenes de género.
Como lo señala el estudio "Delitos contra las Mujeres. Análisis de la Clasificación Mexicana de Delitos”. Realizado por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en México, advierte que a pesar de que la mayoría de las legislaciones estatales ha ampliado la responsabilidad del Estado en materia de derechos humanos de las mujeres, la cultura jurídica aún continúa protegiendo la privacidad y la dominación masculina dentro de la familia a expensas de la seguridad de las mujeres y las niñas.
En este país, según el Servicio de Información y Comunicación Cimac, este año han asesinado a 12 mujeres en Ciudad Juárez, y dos más han desaparecido, cifras que suman a los 420 homicidios y a las 600 desapariciones que han ocurrido desde el año 1993 en ese lugar.
Atendiendo al reclamo persistente de las organizaciones de mujeres, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció días antes del 8 de marzo, la puesta en marcha de una campaña para erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas que se prolongará hasta el año 2015.
Ban Ki-moon señaló que “la violencia contra la mujer y la niña deja su abominable impronta en todos los continentes, países y culturas. Ha llegado el momento de que nos centremos en las medidas concretas que todos nosotros: Estados miembros del Sistema de Naciones Unidas, y la sociedad civil, podemos y debemos tomar para prevenir y erradicar este flagelo. Es hora de romper el muro del silencio y hacer que las normas jurídicas se conviertan en una realidad en la vida de las mujeres”.
Indudablemente, este anuncio interpreta muy bien el sentimiento de una opinión pública escandalizada por los niveles de violencia existentes que año tras año, desde 1981 las organizaciones feministas vienen denunciando. Ese año fue instituido el Día Internacional “No más Violencia contra las Mujeres”, que ha tenido el mérito de hacer público un acto deleznable que por siglos permaneció impune en el ámbito privado.
Ban Ki-moon lo ha reconocido al afirmar que la campaña “aprovechará la labor que durante décadas han llevado a cabo las mujeres activistas, los grupos de mujeres y otras organizaciones de la sociedad civil que, en su calidad de agentes de cambio, siguen encabezando la lucha por exponer y combatir el fenómeno de la violencia de género. Su determinación y el arduo trabajo que han realizado situaron el tema en la agenda mundial y consiguieron que se entienda mejor la naturaleza y el alcance de la violencia contra la mujer y la niña, y cómo repercute en las supervivientes, sus familias, las comunidades y los países”.
(Ver Intervención ante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer )
Otra voz que se escuchó en esta fecha fue la de Louise Arbour. Con la autoridad que le confiere su fecunda trayectoria como defensora de los derechos humanos, llamó la atención de la comunidad internacional sobre la persistencia de leyes y conductas obsoletas que permiten el mantenimiento de lo que denominó “discriminación de baja intensidad frecuentemente permitida por la ley que condena a millones de mujeres a la pobreza y al sufrimiento diario”.
Louise Arbour quien recientemente dimitió como alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, advirtió en un artículo a propósito del Día Internacional de la Mujer, que pese al progreso logrado en el campo de los derechos de las mujeres, “no debemos perder de vista que la discriminación directa e indirecta contra ese sector persiste de manera generalizada, en la ley y en la práctica, alrededor del orbe”.
(Ver Día Internacional de la Mujer y discriminación de baja Intensidad)
La multiplicidad de iniciativas llevadas a cabo el 8 de marzo en los países del continente por las distintas vertientes de las organizaciones de mujeres, coincidieron en marcar una presencia política denunciando los innumerables atropellos que sufre la población femenina y la falta de interés de la mayoría de los gobiernos por implementar políticas efectivas que enfrenten con eficacia el flagelo de la violencia sexista, la pobreza y la falta de oportunidades para miles de mujeres.
Esta presencia crítica se expresó en el rotundo “No a la guerra” de las activistas de la Ruta Pacífica de Colombia, un referente moral en la cruzada por lograr la pacificación de ese país, “porque nunca dejaremos de decir: rechazamos rotundamente la Guerra; el secuestro es un crimen de lesa humanidad. Rechazamos todos los crímenes cometidos por el Estado, los paramilitares y las guerrillas, las desapariciones forzadas, el desplazamiento forzado, el reclutamiento de hombres y mujeres para la guerra”.
En República Dominicana, una multitudinaria expresión de rechazo contra la impunidad protagonizó un millar de campesinas pertenecientes a la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA). Las manifestantes que se concentraron frente al Congreso de la República, condenaron la conducta del tribunal que dejó en libertad a los a los ocho violadores de dos niñas dominicanas y de su madre, una enferma mental. El hecho ocurrió en el municipio de Jimaní, a unos 300 kilómetros al oeste de Santo Domingo.
La organización feminista Colectiva Mujer y Salud presentó una demanda formal para exigir que la administración de justicia condene a los violadores. Pero si esta instancia no reacciona, advirtió Sergia Galván, directora ejecutiva de esa organización, acudirán ante los organismos internacionales de derechos humanos.
Para el Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua, el 8 de marzo no fue precisamente un día de celebración. Sobre nueve dirigentas de organizaciones feministas pesa actualmente un proceso penal que es considerado una forma de persecusión política. (Ver )
En un manifiesto público, sus dirigentas convocaron a repudiar “las pretensiones del presidente Daniel Ortega de instaurar un régimen autoritario que ya ha despojado a las mujeres del elemental derecho a la propia integridad y amenaza con despojarnos del derecho a tener elecciones municipales, libres, transparentes y competitivas, a fin de reeditar el pacto que tiene sumido al país en la parálisis, la miseria y la corrupción”.
Para las activistas, la política de género patriarcal y antidemocrática del gobierno amenaza con entronizarse por “medio del pactismo, la triquiñuela y la manipulación, pone en peligro los derechos de ciudadanía de las mujeres, así como los derechos y libertades de todos los nicaragüenses.”
El rechazo al modelo neoliberal del gobierno de Alan García congregó a miles de manifestantes que se volcaron en las calles de Lima. La convocatoria del Colectivo Canto a la Vida que reúne a un conjunto de organizaciones feministas, sindicales y de derechos humanos, destacó que el objetivo de esta marcha fue hacer público el rechazo de las mujeres a la situación de pobreza, violencia e impunidad. “Nuestro colectivo, declaró, María Isabel Cedano, directora de Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (DEMUS), “promueve una lucha política, social y cultural sin violencia, porque estamos pretendiendo cambiar las cosas. Por ello recordamos las luchas de las mujeres a lo largo de la historia y este año seguimos en pie, por la vigencia de nuestros derechos”.
Igual reclamo vino de parte de la Articulación de Organizaciones de Mujeres Negras Brasileras. Esta organización acudió el 8 de marzo al Palacio Presidencial de Planalto para presentar al Presidente Inácio Lula da Silva, el Plan Nacional de Políticas para las Mujeres. La ceremonia de presentación contó con la asistencia de Lula da Silva, del Presidente de la Cámara de Diputados y numerosos ministros y ministras.
Nilza Iraci, coordinadora de la ONG Geledes y de la Articulación, dijo en su discurso de presentación del documento que el Plan Nacional de Política para las Mujeres, es el resultado del esfuerzo y trabajo de 195 mil mujeres de todo el país refiriéndose al proceso de discusión de este documento“Eramos negras, indias, blancas, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, campesinas, mujeres de las ciudades, jóvenes y mujeres de diferentes clases sociales, credos y profesiones”.
Nada que festejar
La periodista mexicana Cecilia Lavalle, en una crónica ácida y sin concesiones titulada “El festejo es una infamia”, rechaza que las tradicionales “Mañanitas” sean utilizadas por algunos medios de comunicación para “homenajear” a las mujeres el 8 de marzo.
“Porque en el fondo, a propósito o sin querer queriendo, festejar con florecitas, desayunitos, abracitos y mañanitas un día que fue creado para reflexionar, para llamar la atención respecto a las profundas desigualdes y riesgos que corremos sólo por el hecho de haber nacido mujeres, me parece una infamia.”. ( Ver 8 de marzo, día de reflexión). Totalmente de acuerdo.
Fuentes: Agencias de noticias Cimac y SEMLac.Geledés, Brasil, SI MUJER, Nicaragua, Mujeres Hoy.
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