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(Mujereshoy) El reglamento para instalar dispensadores de preservativos en universidades y centros de diversión entrará en vigencia en Ecuador dentro de quince días, tiempo que el Ministerio de Salud calcula se publicará en el Registro Oficial. La medida es parte de la campaña estatal para la prevención del Sida, informa este martes el diario local El Universo.
La resolución se hace efectiva dos meses y medio después de que se estableció, a través de un acuerdo ministerial, que los centros de educación superior y lugares de entretenimiento deberán colocar de manera obligatoria máquinas de condones. El Ministerio de Salud emitió el reglamento definitivo al Registro Oficial, el 16 de julio pasado.
Las autoridades universitarias y los propietarios de discotecas, bares, cantinas, salas de juego y prostíbulos tendrán 60 días para instalar dispensadores.
Después de ese plazo, los inspectores de Control Sanitario de cada provincia realizarán operativos para controlar que se cumpla la norma; en caso de incumplimiento, las comisarías de Salud multarán a los propietarios y, si reinciden, clausurarán el local.
En Quito, el colegio Mejía fue el primero en colocar un dispensador de condones para uso de sus alumnos y alumnas.
Jorge Blum, asesor jurídico del Ministerio de Salud, asegura que el reglamento es definitivo y que permitirá aplicar la medida impulsada directamente por Francisco Andino, ministro de Salud.
El argumento de Andino para defender la venta obligatoria de condones en las universidades y locales de diversión nocturna es la alta propagación del sida en el país.
Según el Índice de Desarrollo Humano del 2003, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Ecuador no ha avanzado en la lucha contra el VIH y desde la aparición del primer caso; el número de enfermos y enfermas se ha multiplicado por siete.
El Programa Nacional del Sida tiene registradas 5.000 personas que viven con VIH en Ecuador, cifra que podría ser, en términos reales, de 40.000, explica el director del ente, Washington Alemán.
El Ministerio de Salud brinda atención a 300 pacientes y financia sus tratamientos que tienen un costo individual de 1.900 dólares al año. Para esa cartera, el valor de la atención de 200 pacientes con VIH es de 70 mil dólares mensuales.
Andino asegura que un mayor acceso a los preservativos ayudará en el control de las enfermedades venéreas y de embarazos precoces. Sin embargo, los argumentos del Ministerio de Salud no son suficientes para convencer a los involucrados en la medida.
La oposición de las autoridades de algunos centros universitarios instó a Andino a retirar la obligatoriedad para las universidades católicas. El Ministerio de Salud dejó a esos centros de educación superior la libertad de decidir si instalan los dispensadores.
El reglamento establece también que los importadores de preservativos deberán entregar a bajo costo los dispensadores y su contenido y las distribuidoras tienen la obligación de advertir sobre la prevención del sida y las enfermedades venéreas.
La aplicación del acuerdo está en camino pero el debate recién comienza, pues no solo existe oposición de los directivos de planteles universitarios católicos, sino de sectores sociales que creen que la medida impulsa las relaciones sexuales en la juventud.
Fuente: Diario El Universo
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