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(Mujereshoy) La Premio Nobel de la Paz 1992, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, denunció el pasado sábado que ella y personal de la Fundación que lleva su nombre son objeto de intimidaciones por parte de desconocidos desde el 26 de julio, informó la prensa internacional.
“Estamos siendo acosados mediante un operativo de vigilancia intimidatoria y control por parte de agentes que están actuando de manera evidente y manifiesta”, dijo Menchú en rueda de prensa.
Además aseguró que “hoy (viernes 8 de agosto) por la mañana, cuando venía de mi casa hacia la Fundación, un vehículo sin placas (matrícula) nos siguió en todo el camino, e incluso estuvo a punto de chocarnos”, señaló la dirigente.
La Premio Nobel mostró varias fotografías que fueron tomadas por miembros de su Fundación, en la cual aparecen dos hombres y una mujer que, según Menchú, son parte de los equipos de vigilancia que controlan sus oficinas.
“Apelamos a la solidaridad cívica para que los ciudadanos nos aporten datos concretos que permitan (por medio de fotografías) la identificación y localización de estos individuos y de las estructuras a las que pertenecen”, declaró.
Desde el pasado 6 de agosto, añadió la líder indígena, han denunciado estos hechos a la Fiscalía General de la República y la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) de Guatemala.
“Es momento de dejar el miedo. En lugar de asustarnos debemos invertir en comprar una cámara fotográfica para tener evidencias y mostrarlas para que la población conozca quienes son estas personas”, añadió Menchú.
Tomar fotografías de sus supuestos vigilantes y darlas a conocer, agregó, “es una forma de quitarle la capucha a quienes nos intimidan”.
El director de la Fundación Rigoberta Menchú, Gustavo Meoño, aseguró que los actos de intimidación en contra de esa institución se han llevado a cabo desde hace tres años y medio, “pero se han intensificado en las últimas semanas”.
El 29 de abril del año pasado, en el interior de un restaurante ubicado en el centro de la ciudad, fue asesinado a tiros Guillermo Ovalle, contador de la Fundación Rigoberta Menchú.
Según Meoño, durante los cinco días previos a ese asesinato, desconocidos realizaron operativos de vigilancia al personal de la Fundación, de la misma forma en que lo están haciendo ahora.
Los ataques y agresiones en contra de activistas de derechos humanos, periodistas, jueces y fiscales, se han incrementado sensiblemente en los últimos meses en Guatemala.
Estos hechos han sido atribuidos por el Procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, a supuestos grupos clandestinos de seguridad que operan en el país, y que se presume están integrados por organismos del Estado.
En enero pasado, el gobierno guatemalteco, que ha aceptado la existencia de estos grupos pero que asegura no están vinculados al Estado, aceptó una propuesta de Morales para crear una comisión especial que los investigue.
La Comisión Investigadora de Grupos Armados Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CICIACS), que iniciará sus operaciones en septiembre próximo, estará integrada por un delegado de la ONU, otro de la OEA y un ciudadano o ciudadana notable, que será electo por el presidente Alfonso Portillo.
Fuente: Agencias.
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