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Activistas celebran tras el término de la reunión de la OMC (Foto: AFP). |
La Quinta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) no llegó a ningún acuerdo y terminó en un completo fracaso. La gran divergencia: los subsidios a la agricultura. Las organizaciones no gubernamentales (ONG) recibieron con júbilo la noticia y elogiaron el papel desempeñado por los países en desarrollo.
(Mujereshoy). Los representantes de ONG internacionales como Greenpeace, Oxfam, Amigos de la Tierra, Action Aid o Global Trade Watch recibieron con saltos, aplausos, cánticos y abrazos la noticia del rompimiento de las negociaciones entre los 146 países participantes.
Los activistas, que siguieron al detalle el proceso de negociaciones de la OMC, culparon a las naciones desarrolladas, especialmente a Estados Unidos y la Unión Europea (UE), del fracaso del encuentro.
Asimismo, alabaron la determinación de los países en desarrollo africanos, asiáticos y caribeños que se negaron a “doblegarse” a los intereses de las naciones ricas.
“Es una gran victoria para la sociedad civil global y para los países en desarrollo porque la agenda de EEUU, la UE y Japón para la expansión de la agenda de la Organización Mundial de Comercio ha sido derrotada”, dijo la directora de Global Trade Watch, Lori Wallach.
Por su parte, Bárbara Unmüssig, directora ejecutiva de la Fundación Heinrich Böll, también celebró el fracaso de las negociaciones de la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC.
“Cancún es una señal de la unidad y firmeza de los países en vías de desarrollo” y ahora pueden mostrar su poder de negociación, declaró Unmüssig, directora de la fundación que acompañó las negociaciones desde una perspectiva crítica.
En la clausura de los cuatro días de trabajos del Foro Böll, que reunió a ministros, legisladores, activistas y académicos de todo el mundo, Unmüssig, también fundadora de la organización Weed para la defensa del medio ambiente, se congratuló por la contribución del foro, con “un grano de arena”, al colapso de la reunión ministerial.
Las diferencias entre los países pobres y ricos en materia de subsidios agrícolas fue el detonante del fracaso de la reunión, ante la insistencia de los primeros de que los gobiernos de naciones industrializadas eliminen la ayuda que dan a sus agricultores, en detrimento de los productores de menos recursos.
Los principales opositores a cancelar los subsidios son Estados Unidos y la Unión Europea, que controlan el 40 por ciento del comercio mundial. Otros temas de controversia son la inversión extranjera y competencia desleal, apertura de mercados a países en desarrollo, transparencia en los contratos gubernamentales y simplificación de procedimientos para el cruce fronterizo de mercancías.
Segundo gran fracaso de la OMC
El fracaso de la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC no es el primero que registra ese organismo mundial.
La primera reunión de la OMC que terminó en fracaso tuvo lugar en Seattle, en 1999, debido entre otras cosas, a la negativa de los países desarrollados a incluir temas laborales y relacionados con el medio ambiente en las negociaciones multilaterales.
A cuatro años, en Cancún un nuevo fracaso aparece: los países pobres continúan clamando condiciones equitativas en el acceso a mercados y dicen carecer de recursos financieros y humanos necesarios para cumplir algunos compromisos.
Otro reclamo es que los mercados de las grandes potencias continúan con restricciones hacia los países menos desarrollados en áreas como la textil y la agropecuaria, además de que no han aplicado los acuerdos de forma que haya beneficiado al comercio de los países en desarrollo.
Estados Unidos y la Unión Europea, entre otros países industrializados, insisten en la apertura comercial que incluya liberar ciertos sectores como la salud y la educación, así como las industrias culturales, el turismo y las telecomunicaciones, entre otros.
Después de cinco días de negociaciones en Cancún, los miembros de la OMC no pudieron ponerse de acuerdo en temas como la eliminación de subsidios de países ricos a la agricultura, estimados en 300 mil millones de dólares por año.
Tampoco en las nuevas reglas para la inversión extranjera así como la negativa de continuar en las negociaciones los temas de Singapur, entre los que se encuentran la transparencia de las compras gubernamentales, inversiones y políticas de competencia.
Finalmente, los ministros de Comercio que se encontraban en esta reunión, decidieron convocar a una reunión de altos funcionarios a más tardar el 15 de diciembre de este año.
La OMC entró en vigor el 1 de enero de 1995 y su sede está en Ginebra, Suiza. Es el resultado directo del fin de la llamada Ronda Uruguay del Acuerdo General Sobre Aranceles y Comercio (GATT), que se prolongó durante 10 años.
Fuente: Cimacnoticias; El Mundo, España.
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