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(Mujereshoy) Las actrices Jane Fonda, Christine Lahti y Sally Field, junto a la dramaturga Eve Ensler, participaron el pasado 14 de febrero en una marcha en Ciudad Juárez, México, para exigir justicia por lo asesinatos de más de trescientas mujeres durante la década pasada.
La marcha, que partió de El Paso (Texas, EEUU) y concluyó en la plaza Benito Juárez de la ciudad mexicana, reunió a diversas personalidades del arte y la cultura, quienes se unieron al reclamo de familiares de las víctimas y activistas para denunciar la impunidad y exigir investigaciones que finalmente den con los responsables de tantos crímenes.
"Soy rica, soy famosa, soy blanca. Tengo una hija, tengo una nieta y sé que si una de ellas desapareciera, la policía haría todo lo posible por encontrarlas", dijo la actriz Jane Fonda en una conferencia de prensa, en Ciudad Juárez.
La marcha es parte de un esfuerzo por aumentar la atención sobre la violencia contra las mujeres en el mundo, impulsada en gran medida por la escritora Ensler.
Monólogos de la vagina
Fonda, Lahti, Fields, junto a tres actrices mexicanas representaron la obra teatral Los monólogos de la vagina", escrita por Ensler, como parte de la protesta. Esta pieza sobre la opresión de la mujer cerró las actividades en esta ciudad del norte de México con motivo del 'Día V', un movimiento global para terminar con la violencia en contra de las mujeres y las niñas.
Cabe recordar que las autoridades tienen documentados más de 300 asesinatos en contra de mujeres en los últimos 10 años, pero las denuncias de los activistas hasta ahora no han arrojado resultados concretos. Una mayoría de las víctimas trabajaban en las llamadas "maquiladoras", plantas exportadoras instaladas en la frontera. Las víctimas viajaban solas a su trabajo y después de desaparecer, se las encontraba muertas en el desierto.
A menudo, en sus restos quedaban huellas de haber sido golpeadas y violadas.
Finalmente, Amnistía Internacional y activistas locales han acusado a las autoridades de falta de interés, demoras y hasta falsificación de pruebas y uso de la tortura durante las investigaciones de los crímenes, en su mayoría de mujeres jóvenes y pobres.
Fuente: Agencias.
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