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(Mujereshoy) Luego de aplazarse tres veces, la votación en Naciones Unidas para incluir la libre orientación sexual como un derecho fundamental se celebrará entre el 15 de marzo y el 23 de abril próximos, en la sede de la organización en Ginebra. La votación incluirá a 53 países.
La iniciativa presentada por Brasil, hace ya casi un año, ha sido aplazada por presiones del Vaticano y de algunos países islámicos. Sin embargo, el Parlamento Europeo aprobó recientemente una resolución de apoyo a la propuesta carioca.
La resolución propuesta por Brasil sobre “derechos humanos y orientación sexual”, reconoce la diversidad sexual como parte integrante de los derechos humanos universales. Desde entonces, numerosas organizaciones de derechos humanos y asociaciones de gays y lesbianas de todo el mundo se han movilizado en una campaña para presionar a los países más reacios a que voten positivamente la resolución.
La votación es histórica, ya que por primera vez se resuelve en este organismo una moción que considera a las minorías sexuales. En este contexto, Chile deberá decidir si considera que discriminar a una persona por su orientación sexual es o no una violación a los derechos Humanos.
Cabe señalar que ya en el año 2003, Chile se había abstenido de votar en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU la propuesta del gobierno brasileño contra la discriminación sexual. En lo concreto, Chile rechazó la propuesta de Pakistán de no discutir jamás el tema, pero cuando llegó la hora de votar la propuesta de Libia –que postergó finalmente para este año el debate–, se abstuvo.
Por su parte, las minorías sexuales en Chile no entienden por qué no se les ha llamado a debatir sobre el tema, aunque reconocen que se ha avanzado de cierta forma para terminar con la discriminación en el país, lo que se ve reflejado en Las Bases Para un Plan Nacional Para Superar la No Discriminación en Chile, que reconoce la homofobia y la necesidad de eliminarla.
Desde hace cuatro años, Chile cuenta con un programa de Tolerancia y No Discriminación, dependiente de la División de Organizaciones Sociales (DOS).
Las bases generales de este plan definen como discriminación “toda forma de menosprecio, distinción o exclusión, restricción, o preferencia hecha –con o sin intención– por persona, grupo o institución basado en la raza, color, religión, descendencia, origen étnico, orientación sexual, o cualquiera otra característica análoga que anule o menoscabe el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de los derechos humanos y las libertades fundamentales tanto en las esferas políticas, sociales, económicas, culturales como en cualquier otra”.
Asimismo, Rolando Jiménez, del Movimiento de Liberación Homosexual (MOVILH), señala que el gobierno ahora “tiene la oportunidad histórica” de llevar a la práctica su discurso público en la materia cuando se ponga otra vez en tabla la propuesta brasileña que “llama a todos los Estados a promover y proteger los derechos humanos de todas las personas, cualquiera sea su orientación sexual”.
Según el Movilh, algunos sectores de la prensa han iniciado una ofensiva comunicacional destinada a desvirtuar ante la opinión pública la moción. “Algunos grupos conservadores están intentando desvirtuar esta discusión haciendo creer a la opinión pública que la aprobación de este proyecto sería el primer paso para otras situaciones, como los matrimonios gay o a la adopción de hijos. Eso es falso, no tiene nada que ver”, manifestó Jiménez.
Finalmente, cabe señalar que el último Informe Anual de la Comisión Internacional de Derechos Humanos de gays y lesbianas, denuncia que en Chile sí se violan los derechos de las minorías sexuales. Mencionan un caso de desigualdad en el sistema educacional; otras varias acciones contra la libertad de expresión de organizaciones homosexuales; desigualdades en el sistema de salud; agresiones físicas; y, agresión o detención policial.
Agencias.
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