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(Mujereshoy) Con este ilustrativo proverbio congoleño, la ONG InteRed tratará de sensibilizar a la población española sobre la importancia de la educación de las mujeres y niñas del Sur para fomentar el desarrollo de los pueblos y cómo sólo a través de la igualdad de género en educación se puede lograr una verdadera reducción de la pobreza y la consecución de los Objetivos del Milenio propuestos por la ONU para 2005, informó el portal Canal Solidario.
La frase que da nombre a la campaña coincide con un proverbio de la República Democrática del Congo, uno de los 25 países en los que la brecha de género en educación es mayor.
De los 121 millones de niños y niñas sin escolarizar en el mundo, 65 son niñas y la repercusión que esto tiene para el desarrollo de sus comunidades es vital si tenemos en cuenta que un crecimiento del 1 por ciento en la matriculación secundaria de niñas conllevaría un aumento del 0, 3 por ciento en el crecimiento económico. Si las mujeres recibieran la misma educación que los hombres, la producción agrícola aumentaría entre un 7 y un 22 por ciento.
A estas ventajas hay que añadir la disminución de la malnutrición y la mortalidad infantil, la mejora de la educación de los hijos e hijas, de la salud reproductiva, disminución de las tasas de fecundidad.
Para dar a conocer esta realidad, InteRed ha organizado una exposición itinerante que, mediante 17 fotografías sobre la situación de cuatro mujeres diferentes y cómo es determinante sus vidas el acceso o no a la educación, tiene previsto visitar centros educativos de todo el territorio español.
La campaña se completará más adelante con una web, un video, un boletín de campaña y diversos materiales educativos.
“No sólo hay que educar a la mujer sino también a su marido”
Leocadie Lushombo, originaria de la República Democrática del Congo, es economista y ha realizado un estudio sobre cómo la educación de la mujer repercute directamente en un aumento de la producción agrícola en las zonas rurales de su país. Leocadie se encuentra en España para contar la importancia que para las comunidades del Sur tiene educar a la mujer.
En un país como Congo, en constante crisis política y económica y dónde la guerra es cotidiana en las zonas colindantes con Uganda y Burundi, las mujeres son el motor de la economía familiar y comunal.
A pesar de esto, una serie de razones socioculturales, económicas y políticas llevan a que se produzca una gran diferencia entre los niveles de educación de hombres y mujeres. En 2000, un 31 por ciento de las niñas asistían a la escuela frente a un 90 por ciento de los hombres. En niveles de educación superiores a la primaria sólo estudian un 13 por ciento de las niñas frente a más de un 50 por ciento de niños y adolescentes, según cifras de Unicef.
“La niña es buena para casarse, para trabajar en la casa, para buscar agua...”, así define Leocadie la concepción que de la mujer se tiene en el Congo, especialmente en las zonas rurales.
A esto se agrega el clima de guerra y violencia que se vive en las zonas ocupadas del país, donde los diferentes grupos armados utilizan como arma de guerra la violación de niñas y mujeres. Centenares de niñas han sido víctimas de esta situación que lleva a muchas de ellas a no ir a la escuela para no arriesgarse a ser violadas por el camino.
“La importancia de educar a la mujer para fomentar su capacidad de organización y reivindicación es fundamental y para que se puedan cumplir los Objetivos del Milenio en materia de educación y paridad de género”, dijo la economista congolesa, quien añadió que esto sólo será posible si “no sólo se educa a la mujer, sino también a su marido”.
InteRed es una ONG para el desarrollo promovida por la Institución Teresiana que trabaja en 15 países de América Latina, Asia y África, en proyectos de educación de los que se benefician más de 100.000 personas de forma directa.
Fuente: Canal Solidario.
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