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(Mujereshoy) Una campaña contra los contenidos de mala calidad de la televisión brasileña, que cuenta ya con más de 16.000 adhesiones de telespectadores, ha logrado su primer resultado: los canales de televisión están perdiendo anunciantes. Esto muestra que, al igual que en otros países de América Latina, la ciudadanía comienza a estar harta de los contenidos basura.
Sin el apoyo ni participación de los grandes medios televisivos, escritos o radiofónicos, la campaña “Quien financia la bajeza está en contra de la ciudadanía”, gana cada vez más adeptos. Con más de 16.000 adhesiones de telespectadores, la iniciativa pone en evidencia la insatisfacción de la sociedad con el contenido exhibido por los canales de televisión de Brasil.
Lanzada en 2002, la campaña es fruto de una intensa discusión promovida por organismos de la sociedad civil que actúan con diferentes herramientas.
El diputado Orlando Fantazzini (del Partido de los Trabajadores), coordinador de la campaña, dijo que cuando los contenidos de los canales televisivos habían llegado al máximo de la degradación del ser humano, y exponía, por ejemplo, de manera vulgar el cuerpo de la mujer, o mostraba atracciones con contenido educativo e informativo bastantes discutibles, se llegó a un punto en que era necesario solidificar esa insatisfacción general.
Si la idea era incomodar y llamar la atención hacia la discusión sobre la ética, se puede decir que los efectos, hasta ahora, están siendo muy positivos. Como ataca directamente a los anunciantes –principal fuente de financiamiento de los canales de televisión– ya se puede evaluar el tamaño del impacto.
La campaña estuvo directamente relacionada con el caso del presentador Gugu Liberato (de la emisora SBT), que fue denunciado criminalmente por falta de ética.
Pero las redes de TV Record y Bandeirantes iniciaron una representación contra el diputado Fantazzini. “Iniciaron una representación en mi contra en razón de los resultados que la campaña ha dado. Algunos de sus anunciantes manifestaron que iban a dejar de anunciar en sus programas que son clasificados como de bajeza”, afirmó, destacando que varios empresarios y agencias de publicidad indicaron públicamente que no seguirán comprando publicidad en programas que atentan contra la dignidad humana.
La campaña recogió además otros frutos. Consiguió, junto al Ministerio de Justicia, que se aumentara el número de profesionales que realiza el seguimiento de la programación a los efectos de clasificación por edad.
También se abrió una relación con la Fiscalía General de la República y con los Ministerios Públicos Estatales que han intentado sistemáticamente abrir investigaciones civiles para llamar a los canales de televisión a realizar cambios en los formatos de los programas. Otro punto importante destacado por el coordinador es que el movimiento por la ética en la televisión posee ahora 13 coordinaciones regionales en diversos estados.
Lo que fue determinante para la creación de la campaña, dijo, fueron las manifestaciones de ciudadanas y ciudadanos ante la Comisión de Derechos Humanos. “Llegaron al punto de que algunos pedían ‘por el amor de dios’ que alguien hiciese alguna cosa, porque el contenido de la televisión era insoportable”. Frente a eso, en la Séptima Conferencia Nacional de los Derechos Humanos, el mes pasado, miles de personas que representaban a la sociedad civil deliberaron para que la comisión estudiase la posibilidad de entablar alguna acción concreta en ese aspecto.
Bloqueador no resuelve
En una medida provisoria firmada en la última semana de junio, el gobierno federal afirmó que a partir de octubre de este año los aparatos de televisión vendrán con un dispositivo electrónico que bloqueará determinados programas en horarios definidos. La medida, según evalúa Fantazzini, puede ayudar, pero está lejos de ser el objetivo de la campaña.
Según el diputado, lo que se quiere es establecer un código de ética que pueda ser seguido. “Tener como materia prima del programa la miseria y la desgracia del ser humano y transformar eso en un gran espectáculo para que las personas se diviertan y rían es un absurdo”.
El 17 de octubre –Día Internacional de la Democratización de los Medios de Comunicación– también fue la fecha escogida para el Día Nacional Contra la Bajeza en la Televisión. Toda la ciudadanía brasileña será invitada a apagar el televisor por 30 minutos en protesta contra los programas considerados de baja calidad informativa y educativa.
Un ranking, hecho a partir de los telespectadores que adhirieron a la campaña, indican que algunos de los programas de TV que transmiten “bajezas” son Programa do Ratinho (SBT), Pânico na TV (Rede TV), Big Brother Brasil (Globo), Cidade Alerta (Record), Superpop (Rede TV).
Contando sólo con el apoyo del medio llamado alternativo, el coordinador cree que la campaña será exitosa el día 17. “Obviamente, los grandes medios de comunicación, que tienen gran influencia en el conjunto de la sociedad, no escriben una línea y hacen como que la campaña no existe. Entonces nuestro contacto será por la vía alternativa”, dijo.
Fuente: Rogéria Araujo, Adital, Brasil, Mujereshoy.
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