• PANORAMA
• VIDA COTIDIANA
• ESPACIOS
• MOVIMIENTOS
• NO + VIOLENCIA
• MEMORIA
• PUNTO M
• CIBERTALLER
• Agenda
• Galería de   Maitena
• Resultado   Encuestas
VIDA COTIDIANA/Sexualidad
13.07.2004
Google
www mujereshoy
¿Cómo le hablo de sexo a mis hijos?
“De eso sí se habla”
La primera visita al ginecólogo
Centro Latinoamericano Salud y Mujer
De píldoras y otros anticonceptivos/Agenda Salud (pdf)
Jóvenes en riesgo/Adolescentes y la salud sexual/Agenda Salud (pdf)
Anticoncepción de emergencia/El secreto mejor guardado/Agenda Salud (pdf)
Sexualidad/Directoria de Mujereshoy
Salud reproductiva/Directoria de Mujereshoy
Estudios sustentan acción preventiva de la píldora de emergencia
Uruguayos más satisfechos con su vida sexual que las uruguayas
México: IV Semana Cultural de la Diversidad Sexual
El día después, cada vez más cerca
Gran Bretaña: Discapacidad y “exclusión sexual”
Cuba: Homosexualidad, burla y silencio
Bolivia: Continúa debate sobre Ley Marco de Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos
Sexualidadonline presenta especial sobre sexualidad infantil
ARTÍCULO
Entre píldoras y condones
Isabel Villar/Para Mujereshoy
Ochenta y dos por ciento de las uruguayas usa o ha usado un anticonceptivo.
 
Las mujeres uruguayas tienen un buen nivel de conocimiento de los métodos anticonceptivos (lo que concuerda con el bajo nivel de fecundidad), los usa o utilizó (82 por ciento) y, en general, están satisfechas con ellos. En los tres aspectos superan la media regional, según una investigación del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam). Pero todavía hay mitos y estereotipos que superar.

(Montevideo) “La anticoncepción es uno de los más idóneos instrumentos en la implementación efectiva, por parte de las mujeres, de un control real y autónomo sobre su vida sexual y reproductiva”, concluye la investigación realizada a fines del año 2000 por el Celsam en toda Latinoamérica, con el soporte técnico de la empresa de Investigaciones Global Quality Research.

Deteniéndose particularmente en Uruguay, los datos que surgen de ese trabajo fueron presentados en un seminario para periodistas por el doctor Enrique Pons, presidente del Comité Científico de Celsam Regional y coordinador de Celsam Uruguay.

La pesquisa incluyó entrevistas a 360 uruguayas, de 15 a 45 años, mayoritariamente de nivel educativo medio (56 por ciento), residencia urbana (87 por ciento), religiosidad pasiva (62 por ciento) y que han tenido relaciones sexuales (88 por ciento).

Entre píldoras y condones

La investigación de Celsam concluye que la gran mayoría de las uruguayas (82 por ciento) usó o usa algún método anticonceptivo, lo que ubica a nuestro país en el primer lugar de América Latina, donde el promedio es de 72 por ciento. Una de cada 7 (14 por ciento) dice no haberlos usado nunca, siendo notoria la tendencia a no haber tenido relaciones sexuales; en el resto del subcontinente esta es la situación del 28 por ciento de las mujeres, sin ser tan clara la prevalencia de la abstinencia.

Dos de cada tres entrevistadas dijeron haber empezado a usar contraceptivos antes de los 20 años. Sin embargo, son aún muchas las que no los emplean hasta después de un año o más del comienzo de las relaciones sexuales.

El método más usado es la anticoncepción oral (27 por ciento) seguido de cerca por los preservativos (22 por ciento) y de más lejos por los dispositivos intrauterinos (DIU): 11 por ciento. Cuanto menor es la edad de las encuestadas, tanto más popular es el condón, sucediendo lo opuesto con las píldoras, aunque estas ocupan el primer lugar en las enunciaciones de alternativas, y también en la primera opción.

Comparando estos datos con los de hace 15 años atrás, surgidos de una investigación sobre Factores determinantes de la Fecundidad, se percibe un aumento significativo del uso del condón, que se puede atribuir a las campañas intensivas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y particularmente de VIH/Sida.

También es notoria la disminución en la utilización de los métodos menos seguros (naturales, coito interrupto, vaginales). Respecto de estos, incide el nivel educativo: el coito interrupto es más común en el nivel bajo y los métodos naturales (ritmo, Billings) de uso exclusivo del superior. La esterilización femenina muestra un muy escaso incremento, sobre todo entre las que ya han tenido hijos y están safisfechas con su número.

La anticoncepción de emergencia está preferentemente en el registro de las más jóvenes y de las mayores. Podría inferirse que en el primer caso también son más frecuentes las relaciones sexuales “de emergencia”, y en el segundo más probable la irregularidad en las menstruaciones, sobre todo si se usan métodos naturales. Las que dicen haber usado este método como el primero, llegan al 23 por ciento, lo que muestra un mejor conocimiento tanto como que hay un alto porcentaje de primeras relaciones no protegidas.

Un 84 por ciento de las uruguayas opina favorablemente sobre los métodos anticonceptivos. Sólo un 2 por ciento los objeta absolutamente y algo menos de un 5 por ciento relativamente. Las más jóvenes son las que mejor opinan de la anticoncepción oral. Con respecto a los preservativos, la relación opinión-edad se mantiene estable.

Escasa incidencia médica y mediática

La primera fuente de información sobre anticoncepción son amigas y familiares (48 por ciento), seguida de médicos y personal sanitario (29 por ciento). Sólo un 9 por ciento menciona los medios de comunicación (radio, televisión, revistas). Los profesionales de Celsam reclaman la “alianza” del gremio periodístico para aumentar este nivel de incidencia a partir de una información correcta, completa y frecuente. Si esta fuera así, aseguran, ayudaría a desterrar mitos y estereotipos, promovería la prevención de enfermedades y embarazos no deseados, y favorecería una vida sexual plena.

Las uruguayas son bastante fieles al método elegido, lo cual habla también de una mayor aceptación del mismo. Porcentajes similares (25 y 23 por ciento) de las entrevistadas dicen haber usado por 8 o más años píldoras y condones. El 20 por ciento usó DIU de 3 a 5 años. Cuanto mayor es el nivel educativo, más se prolonga el uso de los métodos más seguros.

Más del 41 por ciento de las encuestadas escogió por sí misma la forma de contracepción; un 40 por ciento lo hizo con su pareja. La exclusiva opción de esta última primó en el 5 por ciento de los casos, poco, pero siempre índice de que todavía existe sojuzgamiento de la mujer.

La incidencia de profesionales de la salud también es baja: 8,58 por ciento. Esto último puede hablar de la autonomía de las mujeres, pero también de desatención sanitaria. “Se receta a granel, como aspirina, y requiere un conocimiento profundo del estilo de vida, de la pareja, etc. Se trata de un consejo sanitario que toma tiempo”, advierte Pons.

Las farmacias son el principal lugar para obtener anticonceptivos (40 por ciento), seguida por los agentes sanitarios, que sumando médicos, centros de salud, clínicas y hospitales, llegan a un 37 por ciento.

El 61 por ciento de las encuestadas dice haber recibido instrucción sobre sexualidad, mayoritariamente en su hogar (41 por ciento), seguido por la escuela (35 por ciento) o ambos lugares (24 por ciento), aunque lo más probable es que se trate sólo de información biológica sobre la reproducción.



Fuente: Isabel Villar. La República, Uruguay.

El portal de las mujeres latinoamericanas
Quiénes somos | Sobre este portal | Contacto
Todos los derechos reservados © Isis Internacional 2003

Nota: este portal de Internet fue abierto el 15 de enero de 2003