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Lula en gira por el interior del país (Foto: AP). |
El panorama al menos se ve esperanzador. Porque el Presidente Lula crea la Secretaria Especial de Políticas para las Mujeres y decide “escuchar” a las mujeres de base de su país, en la Primera Conferencia Nacional de Política para las Mujeres que acaba de concluir. De ahí se recogieron “sugerencias” para el Plan Nacional de Acción que debe ser presentado el próximo 25 de noviembre.
(Mujereshoy) Al menos así lo dejó en claro la propia Ministra Nilcéa Freire, de la Secretaría de la Mujer de Brasil, al declarar a la agencia de noticias Adital, que las recomendaciones de la conferencia serán “consideradas” en la elaboración del documento que pretende establecer el Plan de Acción de Políticas para las mujeres del Gobierno de Inácio Lula Da Silva.
Una propuesta que debiera estar lista el próximo 25 de noviembre –Día Internacional No más Violencia contra las Mujeres– y que deberá ingresar en esa fecha al Parlamento de la décima potencia del mundo, como suele conocerse Brasil.
Consideraciones y recomendaciones que –entre otras– incluyen la urgencia del aborto legal y seguro para todas las mujeres que residan en Brasil.
Ahí viene entonces la pregunta ¿hasta donde el Gobierno de Lula y su parlamento tomarán en cuenta las sugerencias que más de dos mil mujeres brasileras acordaron durante la Primera Conferencia Nacional de Política para las Mujeres?
Está por verse. Jacira Melo, integrante del movimiento feminista de Jornadas Brasileñas por el Derecho al Aborto Legal y Seguro, afirma que el aborto es un punto clave para poder pensar en políticas para las mujeres.
Sin embargo, muchas organizaciones no gubernamentales de mujeres que asistieron a la Conferencia creen que será difícil conseguir que estas políticas sean implementadas a niveles estatal y municipal.
En estos ámbitos, de acuerdo con las delegadas feministas, hay mucha resistencia por parte de las fuerzas políticas tradicionales en aceptar, valorizar y debatir políticas para mujeres como instrumento de justicia y transformación social, informó la agencia Adital.
La Ministra de la cartera se comprometió, al menos, a llevar la discusión al Congreso para que la legislación que trata sobre el tema sea revisada.
El aborto está permitido en Brasil desde 1940, siempre y cuando sea la única forma de salvar la vida de la madre, o el embarazo sea resultado de una violación.
Por otra parte, la Primera Conferencia Nacional de Política para las Mujeres de Brasil acordó que el Plan de Acción que diseñará el Gobierno de Lula debe incluir la revisión completa de la legislación que trata sobre la violencia doméstica y la ampliación de los servicios de atención a las víctimas de agresión.
En el encuentro, además, fueron definidas otras prioridades que las activistas feministas reclaman de las políticas públicas: guarderías infantiles, equipamientos sociales, estrategias de combate a la violencia de género, a la discriminación hacia las mujeres incrementada por otras condiciones como la raza o la orientación sexual y la promoción de la autonomía de las mujeres, incluyendo la económica.
Qué dice Lula
El propio Presidente de Brasil inauguró la Conferencia el pasado 15 de julio y en sus palabras se reflejó, al menos, la intención de un compromiso serio para cambiar la dramática realidad de millones de mujeres brasileñas que se enfrentan a la discriminación de género, de raza y pobreza.
En esa ocasión, Lula dijo que durante siglos las mujeres han sido educadas para desempeñarse en papeles secundarios, pero insistió que esa mentalidad está cambiando cada vez con más fuerza. Por ello, el primer mandatario destacó la importancia del Plan de Acción de Políticas para las Mujeres porque –dijo– va a significar un gran salto en el camino de la igualdad.
“Ese plan establecerá un conjunto de acciones permanentes, tornando aún más eficaz la política de género en todos los ministerios y otros órganos del gobierno federal”, señaló el presidente.
Lula aprovechó la oportunidad para recordar que en Brasil 15 millones de hogares son encabezados por mujeres, pero apenas en 1 millón y medio de esos hogares –uno de cada 10– ellas cuentan con la ayuda de un compañero para el sustento de la familia.
Por ello, a poco andar de su gobierno, Lula creó, entre otras reparticiones de carácter social, la Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres y, a través de ella, impulsó un debate en más de 2 mil plenarios municipales y conferencias regionales realizadas en los 27 estados brasileños.
Se calcula que en este proceso participaron cerca de 150 mil mujeres que, en julio de este año, convergieron sus reflexiones en la Primera Conferencia Nacional de Políticas para las Mujeres que, a su vez, dará las recomendaciones necesarias para la generación del Plan de Acción de todo el país.
Así las cosas, la recién creada Secretaría tiene un desafío tremendo por delante, porque en sus primeros pasos ha logrado entusiasmar y dar esperanzas a las mujeres brasileñas que, por primera vez, tienen la posibilidad de beneficiarse directamente de políticas especialmente creadas para ellas.
A ello se suma el perfil de la Ministra Nilcea Freire, que proviene de sectores progresistas, con una trayectoria laboral comprometida con el cambio social. Esta mujer de 51 años, médica de profesión y exiliada en México durante la dictadura, fue la primera mujer en ocupar la rectoría de la Universidad de Río de Janeiro y fue pionera en el acceso a la educación y los derechos de la población negra.
Fuente: Radiobras, Adital, Criterios.com
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