• PANORAMA
• VIDA COTIDIANA
• ESPACIOS
• MOVIMIENTOS
• NO + VIOLENCIA
• MEMORIA
• PUNTO M
• CIBERTALLER
• Agenda
• Galería de   Maitena
• Resultado   Encuestas
PUNTO M/Vida Sana
23.08.2004
Google
www mujereshoy
El Tai Chi contra la osteoporosis
Mujeres de ciudades latinoamericanas son sedentarias
La meditación retrasa el envejecimiento y reduce las tasas de mortalidad
La dieta mediterránea aumenta hasta un año la vida
La mala influencia de las grasas en la memoria
Método Kneipp: El agua, elixir de salud
Plantas para piernas cansadas y várices
El Tai Chi contra la osteoporosis
EEUU: Con Plaza Sésamo combatirán obesidad infantil
ARTÍCULO
Cuba: Tai-chi chuan, salud y equilibrio sexual
Mariana Ramírez-Corría y Sara Más/Servicio de Noticias de la Mujer
El Tai-chi mejora el flujo de energía (Foto: Hekimce).
 
Práctica milenaria, con algunos adelantados ejecutores en Cuba, la isla ha vivido una verdadera explosión de seguidores del Tai-chi en los últimos años. El Tai-chi, más conocido como yoga chino, es una forma de meditación que permite, según sus seguidores, una gran plenitud interior y que ayuda, dicen, a tener mejores relaciones sexuales.

(La Habana, Especial SEM) “Si el cuerpo está en armonía, la relación entre hombre y mujer será de paz y tranquilidad”, afirma el profesor Juan Manuel Sesti a SEM. Juan Manuel comenzó su entrenamiento en masaje corporal a los 11 años de edad y fue añadiendo el Tai-chi chuan a la novedosa técnica elaborada por su padre y maestro.

Bisabuelo japonés, madre mexicana y abuelos italianos se mezclan en la sonrisa diáfana y serena del dueño de la casa.

Julio Sesti Barretti (1921-1981) había regresado de Nueva York en 1952, después de haber recibido clases con María Chang, quien lo introdujo al Tai-chi chuan. Padre y maestro de Juan Manuel, traspasó sus conocimientos a su hijo, subrayando siempre que la disciplina asiática era una metodología indispensable a las técnicas del masaje.

“Entre los chinos el masaje es un arte muy elevado y es usual que el masajista practique Tai-chi chuan como parte de su preparación integral”, explica Sesti.

“Beneficia el nervio ciático –que es el más largo del cuerpo– y los órganos sexuales y reproductivos”, agrega.

De acuerdo con Sesti, los glúteos corresponden a la salud de estos órganos, pues las personas que tienen esos músculos débiles o fláccidos a menudo presentan problemas en los ovarios, útero, matriz o próstata”. El Tai-chi mejora el flujo de energía y devuelve el tono muscular a ese lugar del cuerpo, porque se practica en semicuclillas”, explica.

Pasos lentos, gestos suaves pero, al mismo tiempo, llenos de energía, forman la danza corporal que, en pocos minutos, produce una agradable sensación de plenitud interior.

“El Tai-chi se integra a tu vida una vez que lo aprendes. Aunque no es exactamente lo que el carácter latino (por la paciencia que se necesita) acepta, se debe incorporar poco a poco a todos los movimientos que uno realiza, desde caminar hasta sentarse”, agrega el yerno de Juan Manuel, quien también practica Tai-chi, además de Aikido y Yoga.

Como otras experiencias alternativas y terapéuticas, entre las que se incluyen el raiki, la energía piramidal, la meditación, la terapia floral o la acupuntura, el Tai-chi también se incorporó a la vida de cubanas y cubanos con el atractivo de proporcionar un valioso beneficio a la salud.

“En mi barrio los hay que ya han pasado la ‘univesidad del Tai-chi’, son personas que llevan más de diez años practicándolo”, comenta a SEM Sonia Hernández, jubilada de 64 años.

Como una más, Hernández acude tres días a la semana a un parque de su vecindario, en el municipio capitalino de Playa, para “hacer Tai-chi”. En el grupo abundan las personas de avanzada edad, y “hay muchos que están allí por recomendación de los médicos”, comenta.

Para ella ha sido toda una revelación, que no deja de recomendar a sus amistades. “Soy otra persona desde hace cinco meses, cuando inicié el Tai-chi”, señala. Según sus propias palabras, ese tipo de ejercicio le ha demostrado que no sólo mejora el estado físico, sino también el mental.

“Antes, cuando estaba sentada en un sillón, tenía que buscar apoyo para levantarme. Ahora, si se cae un papel al piso, lo recojo con facilidad y sin ayuda. No sólo han desaparecido los dolores, sino que siento mucho mejor balance muscular y muy buen ánimo”, explica Hernández, quien no falta cada mañana de lunes, miércoles y viernes a la clases del profesor Font, al aire libre, en el parque de las calles 13 y 64 en la zona de Playa, en La Habana.

Los orígenes del Tai-chi

De acuerdo con la leyenda, Chang Sang Feng, sacerdote taoísta, estaba meditando en Mo Tang (montaña de la provincia de Hu Pei, donde se origina el río Tsang) cuando presenció un duelo entre una grulla y una serpiente.

Sang Feng quedó impresionado ante el combate y se percató que lo débil, lo dúctil, podría vencer a lo fuerte.

A finales del siglo XVIII, uno de los grandes maestros del arte marcial, Nang Zang Yue, relaciona la leyenda con la filosofía del Ying y el Yang (pares de opuestos) y crea un método que recibió el nombre de Tai-chi Chuan (combate sin arma, con las manos vacías).

El Chi es una palabra china difícil de traducir, aunque se toma como “energía vital o cósmica” y se refiere a la energía externa existente en el cosmos y que anima a todos los seres. “La finalidad del Tai-chi es llenar todo nuestro cuerpo de este CHI, pero no es necesario aprisionarlo, debemos establecer un intercambio continuo que nos permita revitalizarnos continuamente”, comenta Ramiro, el yerno de Sesti.

Los maestros orientales aseguran que si el cuerpo recibe y proyecta el Chi universal se torna fuerte, optimista, valeroso. Si no es capaz de conectar o recibir suficiente Chi, se hace débil, temeroso e, incluso, cobarde.

Por ello la práctica de los movimientos del Tai-chi requiere una coordinación de cuerpo y espíritu lo más perfecta posible. “La mayoría de los hombres conocen más o menos su potencia física, pero desconocen, en general, el alcance de su potencia mental, una facultad o poder que existe realmente, a pesar de ignorarla”, agrega Ramiro.

De ese modo, los maestros orientales concluyen que no son ni la fuerza ni la técnica los elementos más importantes, sino la capacidad mental, la fuerza interior y la habilidad de autocontrol que tiene el ser humano.

En ese camino, el Tai-chi desarrolla en sus practicantes el dominio físico y mental o espiritual sobre su propio cuerpo, el equilibrio psicosomático tan necesario en el ser humano. También propugna la no violencia, el autodominio, la paz y la sinceridad consigo mismo. Entre sus ventajas están que puede practicado sin distinción de edad, sexo o corpulencia.

Con muchos años de experiencia en la materia, Sesti practica diariamente Tai-chi Chuan al amanecer y espera luego dos horas para bañarse y comenzar su labor como masajista. Según explica a SEM, la concentración en el abdomen (técnica del Tai-chi Chuan) pone en alerta la respiración y hace que la energía fluya por todo el cuerpo. Esto facilita la comunicación con la persona que recibe el masaje y también con la propia pareja sexual.

El Tai-chi, más conocido como Yoga chino, se recomienda a las parejas con problemas en sus relaciones sexuales. “Deben realizar el sexo en las mañanas. Así les embellece y les proporciona energía” asegura Juan Manuel.

“Descalzos no!!”, aclara. Con zapatillas para que la energía que producen durante la danza no se vaya, agrega y lo subraya abriendo bien sus rasgados ojos. “El masaje sí hay que aplicarlo descalzo, pero el Tai-chi se hace con zapatillas”.

No podemos olvidar, dice, que el Tai-chi es una forma de meditación. Son desplazamientos inspirados en los movimientos de animales y en la lucha tradicional. Todos debemos aprender esta danza corporal que no necesita más de 20 a 30 minutos y permite lograr una gran plenitud interior.

Estilos y modos

Existen diferentes estilos del Tai-Chi Chuan. Los más extendidos son el Yang, el Wu, el Su y el Chen.

Se cree que Chan San-feng enseñó sus métodos a Wang Tsung y, éste, a su vez, los enseñó a Chang Sung Chi. A partir de aquí aparecen fechas y hechos que conducen a Ch'en Wang Ting.

El más popular de los estilos del Tai-Chi Chuan es el Yang, que fue estructurado por Yang Chen Fu, nieto de Tang Lu Chuan. Cheng desarrolló la forma breve del Yang, seleccionando cuidadosamente los movimientos que contienen los principios básicos más beneficiosos para la salud.

Muy despacio

Como dato curioso, los manuales de Tai-chi Chuan ofrecen un ejercicio para demostrar lo importante de los movimientos lentos.

Trate de levantar un bolso pequeño, que contenga lápices, monedero o billetera desde la mesa a un palmo de altura y volver a bajar la cartera lentamente. Después hágalo rápidamente. La cartera pesa más cuando se levanta lentamente.

Los actos de cada día se hacen sin sentir. Hay que sentir las cosas que se hacen.


Fuente: SEM.

El portal de las mujeres latinoamericanas
Quiénes somos | Sobre este portal | Contacto
Todos los derechos reservados © Isis Internacional 2003

Nota: este portal de Internet fue abierto el 15 de enero de 2003