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(Mujereshoy) La Fundación Rigoberta Menchú Tum, que lleva el nombre de la Premio Nobel de la Paz 1992, exhortó a los pueblos indígenas de América a convertir el 12 de octubre en una fecha de demandas contra las prácticas discriminatorias y racistas.
En un comunicado con motivo de la efeméride, que marca la llegada de los conquistadores españoles a este continente, la institución humanitaria se solidarizó con “los Pueblos y Culturas, hombres y mujeres que luchan por una vida digna en un mundo caracterizado por la exclusión y las desigualdades sociales”.
También pide a las Naciones Unidas aprobar la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, “independientemente de las maniobras racistas y discriminatorias de algunos de sus Estados miembros, entre los que están Estados Unidos y Gran Bretaña”.
La reivindicación ocurre precisamente cuando movimientos de comunidades aborígenes de varias naciones consideraron un fracaso el decenio dedicado a ellos, iniciado en 1994 con gran respaldo de Menchú, declarada por la ONU embajadora de buena voluntad para esos fines.
La Fundación manifestó que en el “Día de la Dignidad Nacional”, llamado indistintamente por sectores oficiales como “de la Raza” o “de La Hispanidad”, se une a las organizaciones de los Pueblos Indígenas de las Américas “que alzan sus voces en demanda de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales”.
Deploró que esos derechos les hayan sido negados durante siglos a poblaciones enteras “por los Estados, y los grupos y sectores sociales hegemónicos”.
En el caso concreto de Guatemala aseguró sumarse a las voces que “siguen demandando un país diferente, en donde las personas se desarrollen material y espiritualmente en igualdad de condiciones, independientemente de su condición étnica y cultural”.
El 12 de octubre, hace notar, para los indígenas guatemaltecos es una fecha apropiada para seguir demandando del gobierno y del Estado la erradicación de sus prácticas discriminatorias y racistas.
Asimismo, expresó su convencimiento de que “la construcción de sociedades plurales y diversas constituye el principal eje para que los pueblos vivan y se desarrollen dignamente”, de ahí que para los aborígenes de esta nación es viable edificar “una Guatemala diferentes bajo la bandera de la diversidad”.
Fuente: Prensa Latina.
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