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La equidad de género es el objetivo del manual (Foto: Julia Ardón). |
Con un manual dirigido a educadoras y educadores de menores en edad preescolar, un organismo mexicano busca promover cambios culturales en niños, niñas, madres y padres. El objetivo es hacerles tomar conciencia de que hombres y mujeres gozan del mismo valor como personas.
(Mujereshoy) Mujeres y hombres deben tener oportunidades similares para su desarrollo personal y social. Algunas de ellas son, por ejemplo, oportunidades equitativas para el acceso y remuneración al trabajo productivo, a puestos de dirección y a un reparto equitativo del trabajo doméstico cuando ambos trabajan fuera del hogar.
Por ello, la Fundación de Apoyo Infantil Región Centro (FAI-Centro), de México, se planteó la elaboración de un manual (¿En la equidad quién manda? Cómo promover la equidad de género en el preescolar. Manual para Educadoras) capaz de apoyar a los Centros de Desarrollo Infantil Comunitarios (CDIC) en los cambios culturales que tenemos que construir entre todos y todas para lograr una sociedad más equitativa, incluyente y democrática.
En un reportaje especial de la agencia multimedia de noticias Cimacnoticias, el periodista Ramón González informa que la elaboración del manual, junto con un video de apoyo y un juego de tablero, realizado por René Sánchez Ramos y Norma Escamilla Barrientos, ambos de la FAI-Centro, buscó ofrecer elementos para entender que a pesar de los indudables avances logrados la equidad de género sigue siendo un gran reto en nuestra sociedad.
Su contenido no es un asunto exclusivo de las mujeres, apuntan sus autores; por el contrario, pues cuando se construyen nuevas identidades femeninas que cambian roles y responsabilidades, formas de actuar y toma de decisiones, necesariamente implica también un cambio de las identidades, roles, responsabilidades, formas de actuar y toma de decisiones por parte de los hombres. Es decir, que mujeres y hombres viven en relación y los cambios en uno tienen implicaciones y requieren de cambios en el otro.
Los Centros de Desarrollo Infantil
El director de Programas de la FAI-Centro, René Sánchez Ramos, quien contribuyó en la elaboración del Manual para Educadoras, explicó: “Nos dedicamos principalmente a dar asesoría a los Centros de Desarrollo Infantil Comunitarios (CDIC). Esos son como guarderías creadas por integrantes de las propias comunidades o jardines de niños populares.”
Los CDIC son creados por Madres Educadoras que detectan su necesidad en una comunidad, apoyadas por organizaciones sociales, comunidades eclesiásticas de base o por iniciativa propia.
Ahí se atiende a menores de cero a seis años, en horarios largos de más de siete u ocho horas, cuando generalmente las madres van a trabajar y no cuentan con servicios de guardería en sus empleos. Cuentan con desayuno y comida, así como atención médica preventiva. De los CDIC existentes, en más del 90 por ciento se proporciona un alimento o más y en 41 se ofrece apoyo para tareas escolares.
Sus programas educativos están basados en los de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y algunos tienen programas alternativos exitosos, como es el caso del Nezahualpilli – ubicado en Ciudad Nezahualcóyotl, estado de México-, que inició sus trabajos en los años 80 como sistema de educación integral popular y que utiliza el método Montesori adaptado a comunidades urbano-populares. La mayoría de los centros son supervisados por la dirección de Educación Inicial de la SEP.
La asesoría, indispensable
Para FAI-Centro, la actualización y superación de las Madres Educadoras es un rubro de vital importancia. Uno de sus principales objetivos es elevar la calidad educativa en los CDIC, y apoya el quehacer de las educadoras para estimular la autogestión y fortalecimiento económico. En este sentido, la asesoría se encamina a lograr en ellas la habilidad de gestión, negociación y coordinación con dependencias gubernamentales, no gubernamentales e iniciativa privada, pues mantener su autonomía y fortaleza garantiza su permanencia y presencia en las colonias.
En lo que se refiere a la preparación académica de su personal, dice Sánchez Ramos, el 70 por ciento de las Madres Educadoras tiene estudios de secundaria, el 14 por ciento de bachillerato y el ocho por ciento de licenciatura. Cada centro tiene una coordinadora, cuyo promedio de edad es de 43 años y 14 de experiencia, en tanto las Madres Educadoras tienen en promedio 30 años y cuentan con seis años de experiencia.
Por qué un manual
El director de Programas de FAI-Centro, René Sánchez Ramos, señaló que hace dos años decidieron abrir una nueva línea de trabajo: ¿Qué es género? “Con las Madres Educadoras –dijo– llevamos trabajando, de manera muy estrecha, más de 15 años. Esta red ha ido creciendo, pues de 10 ó 15 centros, hoy existen cien.”
Se partió de que hay poca investigación en lo que se refiere a una educación con perspectiva de género; había, entonces, que aterrizar esta equidad de género en las situaciones cotidianas que tienen lugar en las escuelas, es decir en los CDIC. “Como nuestro tema es preescolar -señaló el director-, nos avocamos a investigar qué se ha hecho sobre perspectiva de género en escuelas preescolares.”
“A partir de ahí acordamos impulsar el proyecto. Encontramos materiales de discusión sobre la equidad de género, pero no sobre cómo hacerlo con niñas y niños. Además, a la mayoría de las Madres Educadoras no le da mucho por la lectura, por lo que teníamos que hacer un documento muy ágil, de fácil acceso, algo que pudiéramos transmitir visualmente y que mostrara que la equidad de género es posible.
“No le estamos apostando a que ahorita cambien totalmente todo, las prácticas de relación entre hombres y mujeres. Pero sí le apostamos a que en dos o tres generaciones sí se vea el cambio significativo que estamos pensando.”
Para la elaboración del manual, se tuvo la colaboración de Sylvia van Dijk, experta en perspectiva de género y quien además es consultora de la organización internacional Save the Children, con representación en más de 120 naciones. Van Dijk participa en las temáticas de género a nivel mundial, y fue quien coordinó este trabajo. Pero el trabajo contó también con la participación las propias Madres Educadoras, quienes cuentan con su experiencia personal sobre lo que es la equidad de género.
El manual se compone de una presentación y cinco temas: ¿Qué es la equidad de género?; ¿Cómo preparar el ambiente educativo considerando la perspectiva de género?; ¿Promovemos la equidad de género en las actividades educativas?; ¿Cómo promover desde los centros preescolares la equidad de género en la familia?, y ¿Cómo sabemos que se está avanzando hacia la equidad de género?, además de un anexo, un video, un juego llamado Buscando un punto de encuentro, glosario y bibliografía.
Con la utilización del manual se busca que el interactuar cotidiano entre niñas y niños y papás y mamás con las educadoras y educadores permita construir los cambios culturales para lograr una sociedad más equitativa, incluyente y democrática.
Para qué me sirve
La coordinadora del Centro de Desarrollo Infantil Comunitario Ampliación Tepeximilpa, Lugarda Neri Contreras, de 43 años de edad y con 14 como educadora, dice sentirse satisfecha de que se esté trabajando en la equidad de género y de que el proyecto pueda alcanzarlas a todas.
“El manual –asegura– nos ayuda a trabajar con los menores. Es muy bueno porque no se hace distinción, sino que estamos preparando a nuestros niños y niñas por igual. Lo que antes se hacía distinto, entre hombre y mujer, ahora ya no.”
Para Josefina Martínez, de 47 años, con 30 como educadora y responsable del CDIC Xochiquetzalli, cuando se implemente el manual en los grupos será un logro importante, porque también contempla trabajar con el papá y la mamá y que juntos podamos cuestionar y analizar lo que implica educar en condiciones de equidad a los menores.”
Fuente: Cimacnoticas, Ramón González
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