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(Mujereshoy) La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Cecilia Pérez, se mostró preocupada de que tras años de tramitación, el Parlamento chileno aún no logre un acuerdo para incorporar la figura de acoso sexual a la normativa del país. “Ya vamos en casi 12 años tratando de ponernos de acuerdo, primero en la necesidad de legislar, por lo visto hasta ahí hemos llegado”, afirmó la autoridad.
En conversación con medios de prensa, Pérez comentó la determinación del Senado, que el pasado martes, por 20 votos contra seis, devolvió el texto legal a la comisión del Trabajo, a raíz de los “vacíos” que tendría el proyecto de ley.
“Llevamos más de una década tratando de legislar en Chile para que se tipifique la figura del acoso sexual como una forma de discriminación laboral en Chile, cuando hay muchos países, incluso de América Latina, por cierto en Europa, que han tipificado el acoso sexual incluso más allá de la esfera laboral”, agregó la ministra, quien recordó que el proyecto estaba desde mayo pasado en la citada comisión.
La secretaria de Estado anticipó que intentará llegar a un acuerdo con los parlamentarios, para que finalmente el texto sea aprobado y pase a su último trámite constitucional en la Cámara Baja, pues de lo contrario, dijo, se dilatará “probablemente en forma indefinida”.
La ministra explicó que el acoso es definido como“un requerimiento unilateral que tiene connotación sexual no consentida, no querida, y que puede ser verbal, gestual, directa, etcétera, que puede ser del superior al subordinado o entre pares”.
Además, señaló que la idea básica del proyecto del Ejecutivo es que las trabajadoras y los trabajadores “sepan que existe un límite” y “una forma de proceder” frente a estas situaciones, pues hoy en día se debe “recurrir a una figura que admite la legislación, que es el despido indirecto”, que se da cuando una persona se siente forzada a renunciar a raíz del acoso o es despedida por no acceder a las peticiones del acosador.
El proyecto sobre acoso sexual define tres etapas para corregir una situación anómala, que parten con la mediación del empleador, pues de acuerdo al Código del Trabajo, éste debe garantizar un “ambiente libre de discriminación” para sus trabajadoras.
Si dentro de plazos determinados no se logra resolver el tema, se acude a la Dirección del Trabajo, que de no lograr una solución, deriva el tema y “el mecanismo va a los Tribunales Laborales”.
Fuente: Radio Cooperativa.
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