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(Mujereshoy) Mientras las agencias de ayuda humanitaria aceleran sus esfuerzos para llevar ayuda a las zonas del sudeste asiático afectado por el tsunami el 26 de diciembre pasado, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, pidió poner especial atención en las niñas y niños afectados por la tragedia.
“Es difícil imaginar el miedo, la confusión y la desesperación de los niños que vieron su mundo desaparecer con las enormes olas”, dijo Carol Bellamy, directora del organismo.
Y es que la preocupación sobre la población infantil va más allá de las necesidades materiales básicas de techo, comida y agua.
“Tenemos que proteger esos niños”, dijo David Belle. director de Unicef en el Reino Unido. “Hemos escuchado casos de niños en Indonesia que han sido recogidos por adultos desconocidos. Necesitamos devolverlos a una situación que se asemeje un poco a la normalidad”.
En ese sentido, el gobierno de Sri Lanka, donde los niños y las niñas representan el 40 por ciento de las víctimas fatales, hizo un llamado solicitando ayuda profesional de personal médico, psicólogos, psicólogas y pediatras para asistir a los huérfanos del desastre.
Dolor en la playa
Durante una visita a la costa afectada de Sri Lanka, la directora del organismo, Carol Bellamy, habló de la desolación de padres y madres que se acercaban al mar con la esperanzas de encontrar a sus hijos e hijas.
“Creen que los niños están vivos y que el mar los devolverá algún día”, señaló después de visitar la playa de Navalady.
“Nunca he visto una tragedia como ésta. No quieren aceptar que sus niños están muertos”.
Unicef está preparando un programa nacional en Sri Lanka para reunir a huérfanos con padres que han perdido a sus hijos.
Mientras tanto, los riesgos que corren los menores de edad en la región varían de país en país.
Los menores de Sri Lanka enfrentan la amenaza adicional de minas plásticas que fueron desenterradas por las aguas de la inundación; también se han informado de abusos sexuales de niños en campamento de refugiados.
En India, las agencias de asistencia expresaron su preocupación por la separación de huérfanos entre parientes, ansiosos de recibir el dinero prometido para los sobrevivientes del tsunami.
En Aceh, Indonesia, llegan informaciones de niños que mueren de neumonía después de consumir agua contaminada.
Por otra parte, el Fondo de Población de Naciones Unidas calcula que hay cerca de 150.000 mujeres embarazadas en las zonas golpeadas por el maremoto, señalando la urgente necesidad de llevar asistencia para que tengan las condiciones higiénicas adecuadas para dar a luz.
Fuente: Agencias.
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