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(Mujereshoy) El 23 de enero de 2005, la defensora de los derechos humanos Patricia Barragán Reyes fue secuestrada y amenazada con ser violada. La denuncia está respaldada por Amnistía Internacional, organización que señala que la amenaza “parece haber sido un intento de intimidar a quienes hacen campaña en favor de las personas detenidas por las autoridades tras las manifestaciones que se celebraron en la ciudad de Guadalajara, estado de Jalisco”.
Amnistía Internacional manifestó su preocupación por la seguridad de Patricia Barragán Reyes (miembro de la Coordinadora 28 de mayo), Eduardo Carvajal Ávila (maestro de escuela primaria) y otros miembros de la Coordinadora 28 de mayo.
La Coordinadora 28 de mayo es una red de organizaciones creada tras las manifestaciones del 28 de mayo de 2004, en las que decenas de personas, entre ellas Eduardo Carvajal Ávila, fueron detenidas, torturadas y maltratadas por las fuerzas de seguridad. Durante los seis meses que permaneció encarcelado, Eduardo Carvajal Ávila recibió la visita de Patricia Barragán Reyes.
El 23 de enero de 2005, en el centro de Guadalajara, tres hombres armados obligaron a Patricia Barragán Reyes a entrar en un automóvil. Estuvieron dando vueltas con ella por los límites de la ciudad durante tres horas, preguntándole de forma agresiva y amenazadora por su relación con Eduardo Carvajal Ávila.
Dijeron a Patricia que alguien les había pagado para que la violaran y que debía decir a Eduardo Carvajal Ávila “que ya le pare, que esto es el principio”. Luego añadieron que sólo querían asustar a Eduardo Carvajal Ávila. Patricia Barragán Reyes fue liberada sana y salva después de tres horas de tormento.
Lo que pasó el 28 de mayo de 2004
El 28 de mayo de 2004, unas 3.000 personas participaron en unas manifestaciones en Guadalajara, durante la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de Latinoamérica, el Caribe y la Unión Europea.
Aunque en general las manifestaciones fueron pacíficas, algunos manifestantes provocaron incidentes violentos. Las fuerzas de seguridad respondieron deteniendo a unas cien personas durante las manifestaciones y en redadas realizadas más tarde.
Amnistía Internacional informó que varios de los detenidos denunciaron haber sido torturados o amenazados para que confesaran o dieran nombres de sospechosos de haber cometido actos violentos (véase el informe México: Abusos desoídos en Guadalajara: la resistencia a esclarecer violaciones de los derechos humanos sólo perpetúa la impunidad, diciembre de 2004, ver link externo).
Eduardo Carvajal Ávila, quien aparecía mencionado en dicho informe, ha declarado que, durante las manifestaciones, quedó atrapado entre los manifestantes y la policía, y no participó en la violencia. Fue detenido y acusado de robo con agravantes, y pasó los seis meses siguientes en prisión.
Según su declaración, mientras estuvo bajo custodia los policías le cubrieron la cabeza con una bolsa para semiasfixiarle, al tiempo que le insultaban y le propinaban patadas en la ingle, el cuello y el abdomen, para hacerle firmar una declaración en la que confesaba haber planeado los actos violentos cometidos por algunos manifestantes.
Fuente: Amnistía Internacional.
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