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(Mujereshoy) Las condiciones en que viven las mujeres de Irak empeoraron en muchos aspectos tras la invasión encabezada por Estados Unidos hace dos años, informó la organización de derechos humanos Amnistía Internacional.
“La actual falta de seguridad obligó a muchas mujeres a abandonar la vida pública y constituye un gran obstáculo para el avance de sus derechos”, indica el informe Irak: Decenios de sufrimiento, Es hora de que las mujeres reciban un trato mejor, dado a conocer este 22 de febrero.
El estudio se concentra en la situación actual, sin compararla con los días del régimen de Saddam Hussein, hoy preso. “Es difícil hacer una comparación porque las condiciones de antes también eran malas, pero en cierto modo empeoraron”, dijo a la periodista de IPS Nicole Choveiry, de Amnistía Internacional.
El secuestro y la violación son un problema constante. “Esto no es algo que haya comenzado con la invasión y luego se terminó”, advirtió Choveiry. “Muchos datos revelan que empeoró desde entonces.”
El asunto es tabú en Irak, pero Amnistía recogió varios testimonios según los cuales se trata de problemas comunes. “Las mujeres sufren secuestro por rescate, y muchas han sido violadas en cautiverio”, sostuvo la activista.
La acción de “grupos armados tuvo un gran impacto en la participación de las mujeres en la política y en la esfera pública”, según Choveiry. “Muchas mujeres dejaron de asistir a la universidad y de trabajar, y hasta de hacer compras. La falta de seguridad es el problema central.”
Esta situación se agrava con las leyes discriminatorias y la falta de reglas específicas para la protección de las mujeres. “Se requiere una reforma legal y la creación de refugios femeninos”, dijo la activista.
Los equipos de Amnistía no visitan Irak desde 2003, año en que la coalición internacional encabezada por Estados Unidos y Gran Bretaña lanzó la invasión.
Las mujeres deben tener un papel activo en el futuro de Irak, según el informe. Mujeres y niñas han sido blanco indirecto de violaciones de derechos humanos, y sufrieron desproporcionadamente los perjuicios de la represión gubernamental y del conflicto armado.
El informe también indica que, en tiempos de Saddam Hussein, “tres guerras y más de una década de sanciones económicas fueron particularmente dañinas para las mujeres iraquíes”.
Activistas políticas o sus familiares e integrantes de minorías étnicas o religiosas eran entonces sometidas “a abusos de género, incluida violación y otras formas de violencia “.
Las leyes iraquíes contribuyen con la persistencia de la violencia contra las mujeres. Muchas están en riesgo de morir o de resultar heridas a manos de familiares hombres si se las acusa de comportamiento deshonroso para la familia.
Mujeres de origen no iraquí han sido mantenidas como rehenes en un intento de forzar la retirada de las tropas extranjeras. “Han sido golpeadas y amenazadas de ejecución, y en al menos una de ellas, Margaret Hassan, supuestamente fue asesinada”, indica el informe.
Amnistía realizó frecuentes llamados a organizaciones armadas para que abandonen sus prácticas violentas contra las mujeres, incluidos hostigamiento, amenazas de muerte, ataques, secuestro y asesinato.
También exhortó a las fuerzas de ocupación garantías legales para las mujeres detenidas y la investigación de las acusaciones de violencia contra las mujeres presentadas contra sus integrantes o contra otras organizaciones armadas.
Organizaciones femeninas de Irak también han solicitado en reiteradas ocasiones medidas para detener la violencia y la discriminación, indicó Amnistía.
En los últimos años, se han creado numerosas organizaciones no gubernamentales y otras instituciones dedicadas a los derechos de las mujeres, e incluso para proteger a las víctimas de la violencia de género.
Fuente: Sanjay Suri, IPS.
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