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(Mujereshoy) Los Objetivos del Milenio proponen reducir en dos tercios la mortalidad en niños menores de 5 años antes del 2015. “Sin embargo, unos 27 millones de niños de todo el mundo no tienen acceso a la inmunización básica, y más de 1.5 millones mueren cada año por enfermedades prevenibles con vacunas”.
Así lo expresó la ministra española de Sanidad, Elena Salgado, en la clausura del Simposio sobre “Reducción de la mortalidad infantil e inmunización en países de renta baja”, celebrado en Barcelona y organizado por la Universidad de Barcelona, el Hospital Clínic, la Alianza Global para las Vacunas y la Inmunización, el Fondo para las Vacunas y la Fundación La Caixa.
La ministra cerró el encuentro recordando que en nuestro planeta hay más de 1.000 millones de personas que viven en situación de extrema pobreza. También, que la mortalidad en niños menores de 5 años es 16 veces superior en unas zonas del mundo que en otras. “El gran reto del nuevo siglo es evitar que la brecha se siga ampliando, lograr reducirla. Tanto las políticas de salud como las políticas de cooperación en salud deberían situar esta realidad en el centro de la reflexión. Toda política de salud, y de atención en salud, debería ser una política de solidaridad”, manifestó Salgado.
A lo largo de la jornada, líderes científicos y políticos hicieron un llamamiento “urgente” a los gobiernos para que destinen más recursos a la hora de hacer llegar vacunas infantiles a los países más pobres del mundo. La petición se incluye en la llamada “Declaración de Barcelona”, que se leyó públicamente en el marco del Simposio.
A través de este documento, que leyó el director del Centro de Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona, Pedro Alonso, sus firmantes reclaman a los gobiernos que “hagan un gran esfuerzo para garantizar la administración de las vacunas ya existentes a las poblaciones que las necesiten” y apuestan por “lograr los recursos financieros necesarios y de forma sostenida”.
“Las vacunas son un derecho básico de los niños y no podemos seguir mirando a otro lado cuando oímos que cada año mueren o quedan discapacitados en el mundo unos 2,5 millones de niños a causa de infecciones que ya no sufren nuestros niños”, sentenció el Dr. Alonso.
Ante esta situación, pidió a los gobiernos, a las autoridades económicas, científicas y académicas, que inviertan dinero para poner al alcance estas vacunas “ya existentes” y que “asuman los costes de las venideras” como “forma de incentivar la investigación de la industria farmacéutica en productos cuyos clientes potenciales no los podrían pagar”.
Fuente: Doyma.
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