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(Mujereshoy) El Fiscal de Materia del Distrito de La Paz, Mirko Antonio Borda, admitió que la legislación penal boliviana no tipifica como delito el tráfico de seres humanos, imposibilitando de esa manera la acción de la justicia sobre los autores de este atentado a los derechos humanos.
La autoridad formuló tales comentarios durante un seminario sobre “Técnicas de Investigación en Tráfico de Seres Humanos” auspiciado por la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia en coordinación con la Organización Internacional para las Migraciones.
Borda dijo que actualmente existe un proyecto de ley que está en el Parlamento esperando su tratamiento para tipificar el tráfico de personas de Bolivia hacia países europeos, actividad cada vez más creciente en América Latina.
La trata es un comercio de personas con fines de explotación sexual o laboral. Tiene que producirse el transporte de la víctima que es privada de libertad. Los disertantes nacionales e internacionales coincidieron en tipificar al tráfico “como el cruce ilegal de fronteras con documentos falsos”.
El objetivo del seminario es inaugurar en Bolivia investigaciones a través de la Policía Técnica Judicial, bajo dirección de la Fiscalía. En este caso, la legalidad de la prueba es fundamental para que un investigador impulse el trabajo siguiente tres fases: visual, auditiva y la fase de las emociones.
La representante regional de la Organización, Pilar Norza, informó que el tráfico aumentó considerablemente por las condiciones económicas críticas que se encuentran varios países sudamericanos de donde generalmente salen mujeres, niños y niñas hacia Europa y Estados Unidos.
Citó como ejemplo el hecho de ofrecer a una chica irse a España u otro país europeo como ama de casa, con buen sueldo y con visa. Todo bonito, incluso para que pueda enviar dinero a su casa. Sin embargo cuando llegan a destino, son detenidas sin salir a luz pública obligándolas a tener relaciones sexuales con 24 tipos al día.
“No tienen derecho a caminar y comprarse cosas, no pueden utilizar su dinero porque no le pagan, le quitan sus documentos y la tienen prácticamente esclavizada, convertida en una máquina sexual, perdiendo su libertad, sus derechos fundamentales, su autoestima y todo lo que significa un ser humano”, relató.
“El tráfico de seres humanos se ha convertido en una nueva esclavitud del Siglo XXI”, sentenció de manera categórica.
Fuente: El Mundo, Bolivia.
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