• PANORAMA
• VIDA COTIDIANA
• ESPACIOS
• MOVIMIENTOS
• NO + VIOLENCIA
• MEMORIA
• PUNTO M
• CIBERTALLER
• Agenda
• Galería de   Maitena
• Resultado   Encuestas
NO + VIOLENCIA/Conflictos armados
08.04.2005
Google
www mujereshoy
Brasileñas apoyan a colombianas
Las víctimas no reconocidas de la guerra
Conflictos armados: La violencia contra las mujeres no cesa
Mujeres: Clave para solucionar conflictos armados
Amnistía Internacional: Para la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, la justicia es el único camino
Bolivia: Violencia y fotografía
Cerca de 25 mil civiles han muerto desde la invasión de EEUU a Irak
24 de mayo: Celebran Día Internacional de la Mujer para la Paz
Colombia: L@s civiles con voto y sin voz en medio de los actores armados
Mujeres de Palestina: “Tres veces víctimas”
Colombia: Informan de sus derechos a las personas desplazadas por la guerra
Irak: La “liberación” no fue femenina
Italia: Liberar a Giuliana, liberar la paz
PUNTO DE VISTA
Al ministro de Defensa de Colombia
Luz Helena Sánchez Gómez*

 


Señor Jorge Alberto Uribe Echavarria
Ministro de Defensa
República de Colombia

Asunto: Masacre de ocho civiles en las veredas del municipio de San José de Apartadó, departamento de Antioquia: cinco adultos: dos mujeres: Sandra Milena Muñoz y Beyanira; tres varones: Alfonso Bolívar, Alejandro Pérez, Luis Eduardo Guerra; una niña: Natalia Andrea Bolívar Muñoz, de 6 años; un niño: Santiago de 20 meses, un niño: Deiner Guerra, de 11 años.

Señor ministro.

Soy ciudadana colombiana
Soy médica de profesión y de oficio investigadora de la salud pública,
Soy madre, esposa,
Amiga, colega, vecina de tantas y tantos cuyas cruces marcan el camino

Pero no es de la salud pública de este país sobre lo que me propongo decirle en estas líneas, ni sobre mi experiencia de madre de un joven soldado, quien, como muy pocos a mi alrededor, prestó el servicio militar obligatorio.

Solo decirle que esa experiencia de vida en años oscuros como éstos me permitió acercarme a la vida de los soldaditos de esta tierra, pobres soldaditos de mi tierra. Entiendo sus rabias, desvelos, también las obediencias debidas.

Ellos mismos reciben cada día el maltrato y el abuso de los generales, coroneles, sargentos y todo el que tenga un lugarcito más arriba en la cadena de mando.

Disculpe la disgresión.

Me dirijo al señor ministro con algunas preguntas en relación a los hechos anotados.

Estamos a 37 días de una masacre cometida contra cuatro adultos, dos padres, dos madres, un trabajador de la cacaotera del líder.
Y tres menores de edad, así:
Una niña de 6 años, mutilada y abierto su vientre
Un niño de 11 años, degollado, ofrecido en piezas a los buitres devoradores de inocentes
Un niño de 20 meses, mutilado y abierto su vientre.

Señor ministro:
¿Cómo es que a estas alturas su despacho no ha producido una comunicación dándonos explicaciones, tanto a la ciudadanía colombiana como a voluntarios y miembros de organizaciones internacionales que siguen de cerca los procesos de persecución contra la población civil desarmada?

Señor ministro
Los hechos que anotan los medios de comunicación y cientos de servicios de Internet son de suma gravedad.

Ameritan que usted le dé la cara a la sociedad colombiana y nos dé una explicación de qué es lo que está sucediendo.

Por qué caen tantas personas desarmadas sin explicaciones de parte del ejército o de sus responsables civiles.

Perdone usted, pero estoy “mamada” de escuchar negaciones,
señalamientos apresurados,
montajes de escenas del crimen

(Esta especialidad la conocemos muy bien desde el fuego salvador de las instituciones en el Palacio de Justicia en el año 1985)

Señor ministro:
Cómo es que a estas alturas, a 37 días de una masacre a machete y garrote
de dos papás,
dos mamás,
una hija
un hijo
otro hijo
un trabajador

Usted, ministro de la cartera de DEFENSA, no se ha dignado poner la cara para decir qué fue lo que pasó.

Bien sabemos las mujeres de estas tierras, que esta
es una guerra de cobardes.
Un guerra entre varones, amos de las tierras/de las cuencas
Señores de las guerras/ comandantes de ejércitos
Mandadores/instauradores de una nueva moral
Profanadores de vientres en flor/
como los de antes

Una guerra contra la civilidad desarmada
Una guerra sin sentido/
Una guerra de codicias/

Un guerra que repite todos los días il primo homicidio de Caín sobre Abel

Usted señor ministro
Usted y los varones de su clase, de su raza
Nos deben una explicación a tantas viudas/
Huérfanas/
Abandonadas/
Desterradas/
Arrastradas a delirios sin fondo donde caben los dedos que ansiosos buscan sus pares/
Los troncos rotos a la orilla de los cauces de los buitres
Las cabezas que siguen la huella del verdugo

Mujeres fantasmas arrastrando ancianos y niños como en una pesadilla sin fin.
Cadenas de familias indias/negras/mulatas/mestizas/
Hacinan los semáforos de la capital

Y usted no se apersona.

Usted responsable de decirnos la verdad.
No se quede callado
Aun cuando este sea su último acto de gobierno.

Esperamos su aparición señor ministro.
Usted que juró defender la Constitución y las Leyes de este país

Pónganos la cara a nosotras.
Responda señor ministro.



Luz Helena Sánchez Gómez

Bogotá D.C., marzo 27 de 2005.


* Médica colombiana.


Fuente: Luz Helena Sánchez.

El portal de las mujeres latinoamericanas
Quiénes somos | Sobre este portal | Contacto
Todos los derechos reservados © Isis Internacional 2003

Nota: este portal de Internet fue abierto el 15 de enero de 2003