| En América Latina hay que distribuir mejor la riqueza
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| María Teresa Fernández de la Vega (Foto: El Socialista, España). |
María Teresa Fernández de la Vega, feminista y admiradora de Rosa Luxemburgo, es la superministra del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La mujer con más poder político en España habla de América Latina y del salto que implica para la sociedad española tener a la primera vicepresidenta de su historia.
(Mujereshoy) Doctora en derecho, 55 años, y autora de una decena de libros sobre jurisprudencia, María Teresa Fernández de la Vega lleva tres cargos sobre sus hombros: Vicepresidenta del Gobierno, Ministra Portavoz (vocera del Ejecutivo) y Ministra de la Presidencia (encargada de las relaciones con los partidos políticos y el parlamento).
Valenciana, soltera y sin hijos, Fernández de la Vega no sólo ha dado la talla, sino que se ha destacado por su inteligencia, prudencia, capacidad de trabajo y elegancia. La vicepresidenta del gobierno español concedió en Madrid la siguiente entrevista al periodista Víctor Manuel Vargas, corresponsal del periódico colombiano El Tiempo.
¿Qué le preocupa de lo que ve en América Latina?
María Teresa Fernández de la Vega: Las dificultades que en muchas ocasiones existen para avanzar en consolidación democrática, en derechos democráticos básicos, como el derecho a un salario digno, a un empleo digno, a una vivienda digna. En América Latina tiene que haber una mejor distribución de la riqueza. Pero hay que crecer para redistribuir, porque como dice ‘Lula’ (el presidente de Brasil): ‘no podemos repartir la miseria’. Hay que proponerse este avance democrático como un objetivo prioritario.
Todos los gobiernos españoles dicen apostar por América Latina. ¿Qué tan fuerte y real es la apuesta de este gobierno?
María Teresa Fernández de la Vega: Es uno de los ejes centrales de nuestra política exterior (…) Y lo demuestran los hechos: en un año de gobierno ya ha habido dos vistas importantes del presidente del gobierno a América Latina. Y en octubre vamos a tener en Salamanca una cumbre de Jefes de Estado y Gobierno trascendental para el relanzamiento de las cumbres iberoamericanas.
En América Latina las cumbres iberoamericanas tienen una credibilidad mínima entre la población. ¿De qué forma piensa España transformar este proceso?
María Teresa Fernández de la Vega: Los ciudadanos no tienen confianza en ese tipo de reuniones porque no perciben que produzcan resultados que les beneficien. Así que lo que tenemos que hacer es empezar a tratar los temas que preocupan a los ciudadanos y a tomar medidas que tengan efectos reales sobre sus problemas. En Salamanca, por ejemplo, abordaremos el tema del canje de deuda por educación.
¿A qué tipo de liderazgo aspira España en relación con nuestra región?
María Teresa Fernández de la Vega: El reciente viaje del Presidente del Gobierno a Venezuela y Colombia es un ejemplo del liderazgo que queremos asumir. Hemos contribuido a que dos estados vecinos puedan superar sus tensiones y trabajen para una mayor seguridad y cooperación en la zona. Queremos contribuir al entendimiento.
¿Cómo se entiende que España se retire de Irak, por su rechazo a la guerra, pero luego ande vendiendo armas en varios países de América Latina?
María Teresa Fernández de la Vega: No hay contradicción. El objetivo prioritario de la política exterior e interior de España es la paz. Por eso no estuvimos de acuerdo con una guerra ilegal, injusta y por eso defendemos el multilateralismo y la legalidad internacional (…). Iberoamérica es un área estratégica de la política exterior de defensa de España, por eso tenemos acuerdos de cooperación en materia de defensa con muchos países de América Latina (…) Nosotros no hemos ido a vender armas a Venezuela, lo señaló el propio presidente Uribe. Lo que hemos hecho es establecer un acuerdo industrial que incluye un encargo de aviones de transporte de defensa (y varios navíos). Y seguiremos firmando acuerdos de este tipo.
Su gobierno ha prometido una segunda ola de inversiones españolas en América Latina como una prueba de su compromiso con la región, pero hasta ahora esa segunda ola no se ve con claridad. ¿Qué la frena?
María Teresa Fernández de la Vega: Yo creo que de alguna manera ya se está produciendo. En Argentina y Venezuela, por ejemplo, las inversiones de Repsol están aumentando. Y aunque es cierto que algunas empresas han tenido problemas, lo cierto es que podemos mejorar conjuntamente las condiciones para una mayor inversión: simplificando trámites; otorgando mayor seguridad jurídica; firmando convenios para evitar la doble tributación, etc.
¿Hay demasiados obstáculos ahora? ¿Cómo ve la situación?
María Teresa Fernández de la Vega: La veo, francamente, buena. Y la sintonía que existe hoy entre muchos gobiernos de América Latina con el gobierno de España va a facilitar que las pequeñas dificultades que puedan existir se superen pronto. Ya se han firmando convenios de doble tributación y protección de inversiones con varios países (como Colombia) y se firmarán más en breve plazo.
¿Está preparada España para tener una Presidenta?
María Teresa Fernández de la Vega: Por supuesto. Las mujeres hemos demostrado que estamos en condiciones de desempeñar puestos de responsabilidad política (…) Y este Gobierno ha hecho algo sin precedentes: tener un gabinete paritario (igual número de hombres y mujeres) y nombrar a una vicepresidenta mujer, dos pasos que responden a la convicción profunda de la igualdad que debe existir entre hombres y mujeres; y de la importancia de oír la voz de las mujeres, durante tantos siglos silenciada. Hemos avanzado mucho, pero aún nos queda un largo camino por recorrer.
¿Cuál es el principal obstáculo para la igualdad, es un problema cultural, social, económico?
María Teresa Fernández de la Vega: Es una mezcla de todo. De un lado, las estructuras sociales, de poder, están dominadas por el patriarcado. (…) Las mujeres se quedan en casa con los niños y los hombres están en la esfera de lo público. Un modelo machista transmitido a lo largo de siglos. Pero luego hay dificultades prácticas de la propia estructura socioeconómica: como los problemas que tienen las mujeres para compatibilizar su vida pública con la vida familiar, donde siguen siendo el principal soporte. Necesitamos instrumentos para conciliar la vida laboral y la vida familiar, pero no sólo para las mujeres, sino para ambos miembros de la pareja. Porque el modelo de mujer superwoman, esa mujer perfecta que es madre, esposa y ejecutiva a la vez, no es un modelo a imitar, es algo tremendo. Lo que hay que hacer es compartir. Y para ello necesitaremos cambios mentales importantes.
¿Le molesta que le llamen Fernández de la Vogue? (en burla porque sólo usa ropa de marca).
María Teresa Fernández de la Vega: Como vicepresidenta y portavoz del gobierno asumo con absoluto estoicismo las críticas, aunque algunas de ellas tengan connotaciones absolutamente machistas.
Fuentes: Fuente: El Tiempo, Colombia.
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