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(Mujereshoy) La tasa de mortalidad infantil de la Argentina, una de las más altas de Latinoamérica, podría reducirse sustancialmente con medidas sanitarias de prevención, según organizaciones y especialistas en esta materia.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, por ejemplo, 60 por ciento de los fallecimientos se evitaría con “diagnósticos y tratamientos oportunos en el embarazo, en el parto y en los recién nacidos”.
La mortalidad infantil en el país está vinculada, en la mayoría de los casos, a enfermedades respiratorias, diarreas y al bajo peso del niño y la madre.
En Mendoza este indicador revirtió la tendencia a mejorar que venía registrando en los últimos años, lo que causó alarma en sectores oficiales y privados. El indicador trepó 2,4 puntos respecto al año anterior, según reveló en abril el Ministerio de Salud provincial.
Mejor distribución
“Para revertir esta situación se requiere un mejor sistema de vacunación, de alimentación, de atención primaria de la salud, una distribución más apropiada de la riqueza y una óptima instrucción para las madres”, opinó Hugo Sverdloss, de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
“Si tuviésemos madres mejor nutridas, la mortalidad infantil se reduciría. En Argentina el problema no radica en la falta de alimentos sino en su mala distribución, ya que gran parte de los productos elaborados en el país son vendidos en el exterior a precio internacional”, sostuvo Sverdloss.
María del Carmen Morasso, funcionaria del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Argentina, señaló que el nivel educativo de la madre “es un aspecto íntimamente asociado a la mortalidad de los niños”.
Mal a nivel regional
La tasa de mortalidad infantil de Argentina es de 16,5 por mil, casi el triple que la de Cuba (5,8 por mil), el doble que la de Chile y Costa Rica (8 por mil) y bastante más alta que la de Uruguay (12 por mil), según el Estado Mundial de la Infancia 2005, publicado por Unicef.
El presidente Néstor Kirchner anunció en abril una reducción del índice de mortalidad infantil de 12 por ciento entre 2002 y 2004, hasta llegar al nivel más bajo de las últimas dos décadas.
Sin embargo, un estudio de la organización Periodismo Social afirma que aún no hay mucho para celebrar, porque la mayoría de las muertes de menores de un año se puede prevenir si se combaten sus principales causas.
Según la revista The Lancet, sólo haría falta un dólar con 23 centavos anuales por niño para salvar la vida de 6 millones de chicos en los 42 países, en los que ocurre el 90 por ciento de los fallecimientos.
Fuente: Los Andes, Mendoza 19 de julio de 2005, via RIMA.
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