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(Mujereshoy) El Colegio de Salud Pública de la Universidad de Arizona (UA) reconoció el éxito académico y las contribuciones a sus comunidades de cinco mujeres latinas que se han dedicado a trabajar en diversos problemas de salud que afectan a la comunidad latina en Arizona.
Cada una de las estudiantes, tres de ellas inmigrantes mexicanas, recibirán una beca de 4.000 dólares, lo que servirá para que continúen sus estudios en el área de salud pública.
Una de las galardonadas es Sonia Félix, de 30 años de edad y originaria del estado mexicano de Sonora, que actualmente estudia la maestría en salud pública.
Durante los últimos siete años, Félix se ha dedicado a trabajar muy de cerca con la comunidad hispana sobre el efecto que tiene en su salud el cigarrillo y el tabaco.
“Creo que esta es la mejor manera de ayuda a mi comunidad”, dijo Félix, quien ha trabajado para la Clínica Adelante, una organización sin fines de lucro que ayuda a trabajadores agrícolas inmigrantes.
Félix fue el primer miembro de su familia en terminar una carrera universitaria. Indicó que su padre, un trabajador agrícola, fue una inspiración para ella, lo que le permitió ver muy de cerca las necesidades de los inmigrantes.
Otra persona que ha enfocado sus esfuerzos en servir a la comunidad latina es Lourdes Barrera, de 22 años y también originaria del estado mexicano de Sonora.
Barrera, licenciada en artes liberales por la UA, estudia administración dentro del programa de Salud Pública.
La joven trabaja en un programa de investigación sobre la diabetes en la Clínica de Santa Elizabeth, un centro de salud que sirve a un alto número de latinos que no cuentan con seguro médico.
Barrera trabaja actualmente en la traducción de un cuestionario que tiene como objetivo identifica mejor a las personas que sufren diabetes o que se encuentran en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad y la mejor manera de mejorar sus tratamientos.
“Es un poco complicado las traducciones, tienes que tomar en cuenta las diferentes culturas que hay dentro de nuestras mismas comunidades”, dijo Barrera.
Por su parte, Melisa Celaya, quien está terminando la maestría en educación en la UA, trabaja actualmente como coordinadora de un estudio de investigación de cerca de 300 niños latinos que sufren de asma.
Como parte de su trabajo, Celaya trabaja juntó con las familias latinas para entender los síntomas y el tratamiento de la enfermedad crónica.
“Les ayudamos a detectar los síntomas, sobre todo en niños pequeños”, dijo Celaya.
La educadora indicó que ella también se ha percatado de la gran necesidad que hay de personal bilingüe dentro de los departamentos de salud pública.
“Muchos padres de familia no hablan inglés, por lo que muchas veces no entienden las indicaciones de cómo suministrar los medicamentos a sus hijos”, dijo Celaya.
Sonia Aguilar, originaria de Gilbert, Arizona, ha trabajado más de 200 horas supervisando las actividades del Centro Medico de Maricopa cuando aún estaba terminando su escuela secundaria.
Aguilar, que este año comenzará sus estudios universitarios, también ha trabajado muy de cerca con mujeres latinas víctimas de violación en el Centro en Contra de Abuso Sexual en el sur de Arizona.
“Hay muchas maneras de ayudar a la comunidad dentro del área de salud, y no necesariamente hay que ser doctores o enfermeras”, dijo Aguilar.
Otra latina reconocida por sus contribuciones a la comunidad latina es Christine Armenta, originaria de Phoenix y enfermera de profesión; Armenta, que aprendió español en los últimos años para servir mejor a la comunidad latina, también ha trabajado en los programas de prevención de la diabetes.
Fuente: Sun Sentinel.
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