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VIDA COTIDIANA/Familia
13.09.2005
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ARTÍCULO
América Latina: ¿Nupcialidad en crisis?
Hombres y mujeres jóvenes tienden hoy a vivir juntos, pero no a casarse (Foto: Forojoven).
 
El descenso y retraso de la nupcialidad, junto a la reducción del tamaño de las familias, el aumento de la maternidad precoz, el incremento de las uniones consensuales, de las rupturas conyugales y de los hogares monoparentales son las principales características de los grupos familiares en la región.

(Mujereshoy) Una mirada al panorama de la nupcialidad en América Latina permite concluir que ese indicador cede ante el aumento de la consensualidad, con diferentes matices en cada país.

Expertos aseveran que la región, desde el Río Bravo, en México, hasta la Patagonia, tiene los más bajos índices de nupcialidad en relación a su población. En Latinoamérica viven más de 511 millones de personas, de las cuales el 50,43 por ciento son mujeres y el 49,57 por ciento, hombres.

La decreciente formalización de matrimonios coexiste con un creciente porcentaje de uniones libres, aleatorias y casi sin estabilidad.

El panorama se repite en diferentes países, con matices definidos por el lugar de residencia, el nivel educacional y el hecho de ser ama de casa o trabajadora, explican expertos. Al paracer, no se trata de una crisis o decadencia en la familia, sino de la existencia y auge de nuevas formas de convivencia.

Por ejemplo, en Argentina, según las estadísticas disponibles en las últimas dos décadas del siglo XX, se reportó una tendencia decreciente a contraer nupcias. La tasa de matrimonios por mil habitantes descendió de 77,7 en 1970 a 5,9 en 1980, hasta llegar a 4,7 en 1992.

Los expertos indican que el país austral compartía la tendencia generalizada en América Latina, consistente en que la nupcialidad se mantenía constante o decrecía, a la vez que se reportaba un incremento de la divorcialidad.

En el caso de Colombia, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entre 1978 y 1995 la proporción de mujeres casadas disminuyó en ocho por ciento, mientras el promedio de las que vivían en libre unión aumentó en igual proporción.

Según estudios, la mayoría de las uniones consensuales se encontraba en la costa atlántica, en tanto en el interior del país se concentraba el mayor por ciento de matrimonios.

Por otra parte, una encuesta realizada en el área metropolitana de Caracas, capital de Venezuela, arrojó que el principal factor que contribuyó a la postergación de la primera unión fue la ampliación de la escolaridad.

Asimismo, reveló que la decisión de optar por una unión consensual o una formal depende tanto de las características individuales de la mujer como de sus antecedentes familiares.

La encuesta evidenció también que los factores más asociados a una relación no formal eran una familia con bajo nivel de educación y un origen rural. Mientras tanto, las mujeres con un nivel de escolaridad superior preferían los matrimonios legales.

No obstante, entre las que tenían mayor educación se manifestaba un llamado nuevo tipo de unión consensual, semejante al de patrón de sociedades más desarrolladas, que es definido como un período de prueba prematrimonial o como una alternativa a la soltería.

Según expertos, precisamente el alto número de uniones consensuales en América Latina y el Caribe constituye una de sus peculiaridades sociales y demográficas. Ese tipo de relación de pareja es mayoritario en países como Haití, República Dominicana, Panamá y El Salvador, y menos frecuentes en Puerto Rico o Chile.

En el caso cubano, aunque el matrimonio continúa siendo la modalidad más utilizada para constituir una familia, la consensualidad experimenta un ritmo creciente, afirman especialistas.

Según el Anuario Demográfico de Cuba de 2003, de los 54.739 matrimonios realizados, 16.504 parejas habían vivido una unión consensual anteriormente.

En ese año, el mayor número de nupcias correspondió a la capital (16.455), seguida por Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia del país (4.863). El mes en que más cubanos se casaron en la etapa mencionada fue diciembre, con un total de 5.604 matrimonios.

Del total de los nacimientos de 2003, 29.825 correspondieron a mujeres casadas, mientras 99.871 a madres acompañadas.


Fuente: Servicio de Noticias de la Mujer (Raquel Sierra).

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