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Las manifestantes antes de que la policía las agrediera (Foto: DEMUS). |
Unas 30 mujeres de organizaciones de la sociedad civil del Perú fueron agredidas por la policía el pasado 29 de septiembre, cuando realizaban una acción pública para exigir la despenalización del aborto.
(Mujereshoy) La acción se desarrollaba frente al Palacio de Justicia y tenía como objetivo visibilizar la problemática del aborto y exigir al Estado servicios adecuados para que las mujeres accedan a este procedimiento en condiciones que no pongan en riesgo sus vidas.
Sin embargo, las manifestantes fueron agredidas por la Policía. Un tanque “contra-manifestaciones” les echó agua mientras recorrían la vereda del Palacio de Justicia portando una banderola y arengando sus consignas.
Las integrantes del colectivo “Campaña 28 de Setiembre”, del Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (DEMUS) y del Centro de la Mujer Peruana “Flora Tristán” portaban pancartas con el lema “aborto legal para no morir”.
Ellas dejaron en las escalinatas del Palacio de Justicia ruda y palitos de tejer que simbolizaban métodos rudimentarios y cotidianos para abortar, los cuales están siendo nuevamente usados clandestinamente por las mujeres del país frente a la sanción social y legal que hay sobre la práctica del aborto.
María Ysabel Cedano García, coordinadora de DEMUS, manifestó que “el aborto debe ser tratado desde la perspectiva de derechos humanos y entendido también como un problema de salud pública”.
Ella explicó que estos enfoques permitirán reducir la alta tasa de muertes maternas que tienen como su principal causa los abortos clandestinos, los cuales se estiman en unos 410 mil al año en el país (más de mil al día), según un estudio de la investigadora Delicia Ferrando.
Las organizaciones de mujeres presentes en el acto consideran que penalizar el aborto no ha logrado reducir esta práctica. Por el contrario, ha significado recurrir a establecimientos y métodos clandestinos que suponen condiciones insalubres e inseguras para la vida de las mujeres.
También denuncian un cariz discriminatorio por condición económica, pues las mujeres más pobres son las que recurren actualmente a métodos antiguos como ingerir sustancias e introducirse objetos externos para interrumpir embarazos no deseados, llegando muchas de ellas a morir por hemorragias y otras complicaciones.
DEMUS, “Flora Tristán” y Campaña 28 de Setiembre trabajan desde hace algunos años para despenalizar el aborto en el país y exigir servicios para este procedimiento que aseguren la vida y la salud de las mujeres que decidan hacerlo.
Además, exigen que se incorpore en las políticas públicas una plataforma de acción en defensa de los derechos sexuales y reproductivos, la cual implica trabajar por una maternidad con responsabilidad social, por una tolerancia cero a la violencia sexual y al embarazo forzado, por justicia frente a la paternidad irresponsable, entre otras demandas.
Las manifestantes enfatizaron que en otros países la legalización del aborto no ha significado, como muchos piensan, el incremento de esta práctica, por el contrario, las que deciden acceder a este procedimiento pueden hacerlo de manera segura. También mostraron su satisfacción por el apoyo recibido por el público transeúnte que presenció la intervención simbólica.
Fuente DEMUS, Perú.
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