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Mujeres afganas fotografiadas por Samira. Fuente: Makhmalbaf.com |
¿Con qué sueñan las mujeres de un país arrasado por la guerra donde los prejuicios están anclados en la cultura? Una joven y muy conocida cineasta iraní se internó en esa frontera en busca de respuestas, armada con una cámara y su reconocido valor para filmar.
(MHOY) La directora iraní Samira Makhmalbaf, quien ya desafió el estado de las cosas en su país cuando se convirtió en una cineasta laureada a nivel mundial, ahora inició otra lucha contra la realidad: filma una película en un Afganistán devastado donde persisten las conductas de discriminación hacia la mujer.
\\"Cuando hago una película mi interés principal es aportar un cambio para mejorar las cosas, particularmente para mejorar la situación de las mujeres. Antes pensaba en mí misma como un ser humano, pero cada vez me considero más una mujer\\", comentó la realizadora al diario estadounidense The New York Times, que esta semana publicó un extenso artículo contando sobre su nuevo proyecto.
Samira Makhmalbaf filma en un país arrasado por la guerra y la intolerancia, donde las personas luchan cada minuto por sobrevivir. La película reflejará ese mundo, y en particular la situación de las mujeres, a las cuales tuvo que convencer para que accedieran a participar en el proyecto.
\\"Con un chador negro que le cubre la cara y cubriéndose los ojos del sol de la tarde con las manos, Makhmalbaf imparte instrucciones a través de su megáfono para la próxima toma\\", relata el periodista del NYTimes.
Según el artículo el guión de la película que aún no tiene título habla de sueños de mujeres en un país donde muchas están convencidas de que tienen menos talento que los hombres. \\"Uno podría pensar que su problema eran los talibán, porque no les permitían quitarse sus burqas, pero detrás hay toda una cultura\\", comentó Samira.
La realizadora creció en una familia muy vinculada al cine. Su padre, Mohsen Makhmalbaf, es uno de los directores iraníes más famosos. Pero esa ventaja es relativa si se consideran las dificultades que puede enfrentar una mujer dedicada a hacer cine en su país, Irán, donde hay una fuerte presencia fundamentalista.
Sin embargo, cuando tenía apenas 17 años logró irrumpir en el mundo del cine con \\"La manzana\\", una película celebrada a nivel mundial. Su segundo filme, \\"La Pizarra\\", ganó el premio del jurado en el Festival de Cannes en el año 2000.
En este caso uno de sus primeros desafíos fue conseguir mujeres afganas dispuestas a participar en el proyecto. Y después de numerosos fracasos debió aproximarse al territorio de la Universidad de Kabul para encontrar una candidata.
Y uno de sus primeros objetivos es lograr que la película sea mostrada, precisamente, en Afganistán.
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