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Joven madre y su hija en una zona rural de México © Cindy Reiman / Fuente: Fnuap |
El Fondo de Población de Naciones Unidas recordó en su último informe anual que es urgente adoptar medidas para combatir la pobreza. Y una de las recomendaciones es la de reducir la desigualdad de género que tiene efectos perniciosos sobre las sociedades.
(Mhoy) La publicación del Estado Mundial de la Población este año tuvo como protagonistas a las mujeres, identificadas como los verdaderos motores del desarrollo social en un planeta habitado por 3.000 millones de seres humanos que deben vivir con dos dólares diarios o menos.
El documento anual del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) advirtió que el ataque a la pobreza es "una prioridad mundial", y este 2002 insistió en la necesidad de contar con políticas que permitan a los más pobres lograr una tasa de crecimiento demográfico más lenta.
En este escenario, advirtió la FNUAP, la desigualdad de género debe ser considerada como un obstáculo a las posibilidades de desarrollo. "Al reducir la 'brecha de género' en cuestiones de salud y educación se reduce la pobreza individual y se alienta el crecimiento económico. Los efectos son mayores en los países más pobres".
En el sitio web sobre el informe anual, que ya está disponible en español, se advierte que "las mujeres están desproporcionadamente representadas entre los pobres".
Con respecto al prejuicio de género, recalca que a nivel mundial su manifestación más evidente es la violencia sexual, pero agrega que si bien en la esfera económica sus manifestaciones son más difíciles de detectar "sus resultados son reales y tangibles" y tienen efectos sobre las sociedades.
"Es preciso realizar acciones específicas para detectar y eliminar el prejuicio de género, sobre la base de los principios de derechos humanos", dice el texto.
El FNUAP asegura que la medición de la desigualdad de género "no es fácil", pero su existencia es evidente cuando se comprueba que las mujeres tienen acceso a muchos menos recursos que los hombres. Las mujeres pobres deben tener mayores oportunidades y acceso a la educación, plantea el informe.
Sobre la desigualdad, comenta que los obstáculos con que las mujeres "tropiezan en sus esfuerzos por abrirse paso son externos y suelen estar institucionalizados".
"Las prácticas tradicionales no dan lugar a la movilidad social. Los papeles de género son prescritos y rígidos. Quienes consideran que el cambio amenaza sus intereses, entre ellos individuos o grupos que detentan el poder en la sociedad tradicional, suelen oponerse a las iniciativas de empoderar a las mujeres pobres".
Pero las mujeres son las que más invierten en las familias y en su progreso, y ocurre lo mismo con las mujeres pobres que a pesar de estar afectadas por trabajos excesivos, mal remunerados o impagos, por enfermedades o desnutrición, "tratan de aprovechar todas las oportunidades que se les ofrecen para escapar de la pobreza".
"Cuando se reduce la desigualdad de género es posible acelerar el crecimiento económico y lograr poderosos efectos sobre la pobreza", dice en su mensaje el Fondo de Naciones Unidas.
La igualdad de género es tan crucial como la inversión en salud y educación en las estrategias de combate a la pobreza, sugiere FNUAP.
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