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La intelectual estadounidense Susan Sontag (Foto: © Annie Leibovitz) |
Ambas escritoras han desarrollado una obra literaria que aborda una perspectiva "complementaria en el dialógo de las culturas". Éste fue uno de los argumentos para otorgarles el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2003. Y ambas han sido líderes en diversas luchas del movimiento de mujeres.
(Mhoy) La preocupación por el diálogo entre las culturas -tema transversal en sus escritos- fue la razón por la que la marroquí Fátima Mernissi y la estadounidense Susan Sontag fueron galardonadas este miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de Las Letras 2003.
El jurado, reunido en la ciudad de Oviedo, estimó que la obra de ambas autoras aborda "cuestiones esenciales" en la actualidad desde una perspectiva "complementaria en el diálogo de las culturas".
Las dos escritoras coinciden en haber desarrollado una obra literaria en varios géneros "con profundidad de pensamiento y calidad estética", destaca el fallo del jurado, presidido por el director de la Real Academia de la Lengua Española, Víctor García de la Concha.
Al galardón, el segundo de los concedidos en la XXIII edición de los Premios Príncipe de Asturias, optaban un total de 42 candidaturas procedentes de más de una veintena de países.
Fátima Mernissi, desafiando el fundamentalismo musulmán
Nacida en Marruecos hace 62 años, Mernissi es una de las voces más elocuentes de la intelectualidad del mundo árabe y una autoridad mundial en estudios coránicos.
Su primer libro, El harén político, que fue censurado en su país, es una investigación histórica en la que narra el papel de las esposas de Mahoma.
En todos sus libros se muestra como una tenaz defensora de la mujer y un ejemplo de ello es Marruecos a través de sus mujeres, escrito en 1983, pero publicado en 1991 y basado en entrevistas hechas a mujeres de todos los estratos de la sociedad marroquí.
Mernissi, que hasta los 20 años sólo habló árabe, pero que nunca ha escrito en ese idioma, sostiene que la mujer tiene que asumir su papel en la sociedad luchando con la palabra, que para ella es el arma principal de igualdad y revolución.
Otras obras suyas son Sultanas olvidadas, Sherezade no era marroquí o Sexo, ideología e Islam, consideradas ya clásicos de la literatura contemporánea y un referente intelectual básico para entender el mundo árabe.
Profesora de la Universidad Mohamed V de Rabat, su nombre figura en el Grupo de Sabios para el Diálogo entre Pueblos y Culturas, seleccionados por el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, para reflexionar sobre el futuro de las relaciones euromediterráneas.
Sontag, una disidente de la administración Bush
Por su parte, Susan Sontag publicó en 1963 su primera novela, El benefactor. Su labor como escritora la ha compartido con la de periodista, donde ha cubierto conflictos como el de Vietnam, que le impactó profundamente y le llevó a su firme compromiso con las causas humanitarias.
La autora, que también ha dirigido varias películas, considera que los intelectuales deben comprometerse, por ello criticó la negativa de otros escritores a viajar a Bosnia, y pidió públicamente la intervención de los países occidentales en el conflicto.
Enferma de cáncer, escribió La enfermedad y sus metáforas (1978), para diez años después abordar El sida y sus metáforas.
Recientemente, Susan Sontag ha mantenido una viva polémica con el escritor colombiano Gabriel García Márquez, al cual dijo admirar "mucho", pero consideró "imperdonable" que "no se haya pronunciado frente a las últimas medidas del régimen cubano".
Los intelectuales "no son importantes por lo que dicen, sino por lo que representan", agregó la autora, nacida en 1933 en Nueva York.
En la edición 2002, el autor galardonado con el Premio de las Letras fue el estadounidense Arthur Miller, y en años anteriores recayó en escritores como los españoles Camilo José Cela, Miguel Delibes, Gonzalo Torrente Ballester o Carmen Martín Gaite.
También fueron distinguidos el colombiano Alvaro Mutis y el peruano Mario Vargas Llosa, entre otros.
Fuente: Agencia EFE.
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