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¿Habrá practicado ella la abstinencia sexual antes del matrimonio? |
La abstinencia sexual es una de las grandes cruzadas del presidente republicano de Estados Unidos, George W. Bush. Desde su asunción al poder, en 2001, Bush ha impulsado con fuerza la abstinencia sexual como único método para prevenir el VIH/Sida y, de paso, hacer que las y los jóvenes lleguen vírgenes al matrimonio. Una prueba de lo que es el fundamentalismo.
(Mujereshoy) La dueña de casa Anne Marie Doverspike le sugiere al padre de cuatro adolescentes que dé una clase sobre abstinencia sexual a sus hijas. Las instrucciones son simples: “Tome una barra de chocolate y dígales que la pasen de mano en mano muchas veces, hasta que se convierta en una masa asquerosa. Y, entonces, pregúnteles si es eso o una barra nueva lo que ellas quieren darle a sus futuros maridos en la noche de bodas.”
El mensaje es explícito. “Sus hijas van a entender que, si no practican la abstinencia sexual hasta el matrimonio, van a terminar como la vieja barra de chocolate: sucia y pegajosa.”
Esta escena salió al aire en enero de 2005 en el reality show “Trading spouses: Meet your new mommy” (Cambio de esposas: Conozca a su nueva madre), en el horario estelar de la cadena de televisión Fox, en Estados Unidos.
La idea del programa es intercambiar las madres de dos familias durante una semana. En el episodio en cuestión, Anne Marie, una republicana fiel, religiosa y electora de George W. Bush, llega a la casa de la familia Egly, judía y liberal. La metáfora de la barra de chocolate no fue bien aceptada por John Egly, el padre de las adolescentes, pero ciertamente tuvo eco en las casas de los 3,5 millones de espectadores del programa.
La campaña de abstinencia sexual hasta el matrimonio tiene el apoyo irrestricto del gobierno Bush, que está reemplazando las clases de educación sexual en el currículo de las escuelas estadounidenses, y está siendo exportada a los países en desarrollo como la gran solución en el combate al VIH/Sida, señala un artículo de Adriana Maximiliano, de No Mínimo.
“En la escuela tuve varias amigas que vivían preocupadas con las enfermedades transmitidas sexualmente, el embarazo, la traición de los novios... Yo no quiero tener que lidiar con esos problemas. La abstinencia me da libertad para luchar por mis objetivos sin preocupaciones innecesarias, estrés ni arrepentimiento. Fue la mejor elección de mi vida”, dice la estudiante Nanette González, de 25 años.
Ella es virgen y hace dos años entró a la organización Project SOS, que divulga la abstinencia sexual en estudiantes de 12 a 18 años de edad en Florida. Es necesario tener más de 18 años de edad y por lo menos un año sin haber tenido sexo para formar parte de la campaña como monitor o monitora. El sueldo, porque se les paga, proviene del gobierno: “Prefiero no decir cuánto gano. Pero, como nuestra organización no tiene fines lucrativos, los sueldos no son altos, provienen de subsidios del gobierno. Y aquí nadie trabaja por el dinero. Creemos realmente en nuestra misión”, afirma Nanette.
El gobierno estadounidense incentiva campañas de abstinencia, como la del Project SOS, desde 1981. Hace casi una década fue creado el término legislativo “sólo-abstinencia” (abstinence-only) para diferenciar los programas que promueven la abstinencia sexual de aquellos que también propagan los métodos anticonceptivos.
Desde que Bush sustituyó a Clinton en la presidencia, en 2001, el presupuesto anual para la campaña pasó de $US 80 millones a $US 168 millones. Para el año fiscal de 2005, Bush propuso entregar un monto total de $US 273 millones a las escuelas que adopten exclusivamente el programa de “sólo-abstinencia”, retirando la educación sexual definitivamente del currículo escolar.
Acaricie a su perro
“Aplaudo a todos los que instan a los jóvenes a tomar la valiente y saludable decisión de hacer abstinencia sexual. (...) Este es el único camino cien por ciento seguro para prevenir enfermedades sexualmente transmisibles y el embarazo precoz. Por eso propuse una nueva campaña con el doble del presupuesto del año pasado”, dijo en su discurso el presidente estadounidense al presentar su propuesta en la conferencia anual de la Abstinence Clearinghouse, el 2004, en Nashville (Tennessee).
Él consiguió $US 40 millones más que en 2004 y $US 105 millones menos de lo que pretendía. Pero advirtió que la campaña de abstinencia hasta el matrimonio está entre sus prioridades para el año fiscal de 2006.
“Creemos que él va a pedir más que los US$ 270 millones del año pasado. Desgraciadamente, la ideología y el extremismo conservador están ganando en el gobierno Bush”, lamenta William Smith, vicepresidente de políticas públicas del Consejo de Información y Educación Sexual de Estados Unidos (SIECUS), que creó una web de protesta, New Money (ver vínculo externo).
Gran parte de las organizaciones que promueven la campaña de “sólo-abstinencia” tienen páginas en internet con música, fotos de jóvenes bonitos y frases directas: “El sexo es una arma letal”, “Acaricie a su perro, no a su novio”, “Abstinencia-Forme parte de la revolución”, “Sin sexo, sin problema”.
Argumentos basados en valores morales y errores graves de información, sin embargo, acaban con parte de la credibilidad de la campaña. Hace poco más de un mes, el Partido Demócrata presentó un informe señalando los errores contenidos en los programas de “sólo-abstinencia”. “Once de los trece currículos examinados contienen errores y distorsiones. Durante 2003, estos currículos fueron usados en 25 estados por 69 subsidiarios, incluyendo órganos de salud, escuelas y hospitales, así como organizaciones religiosas y pro-vida”, alertó el demócrata Henry Waxman, responsable del informe.
Entre los innumerables errores, los programas dicen que los preservativos no impiden la transmisión del VIH en un 31 por ciento de las relaciones heterosexuales, que el índice de enfermedades transmisibles sexualmente continúa aumentando drásticamente y que hay riesgo de embarazo al tocar los órganos genitales del compañero (¡sic!).
La contra-revolución sexual
El informe, a su vez, recibió críticas de aquellos que pregonan la abstinencia sexual. “Los defensores de la educación sexual atacan nuestra campaña porque los programas de ellos no tienen reconocimiento profesional ni la estima de los padres de adolescentes”, dice el presidente de la Abstinence Clearinghouse, Leslee J. Unruh. Creada en 1997, la organización no tiene fines lucrativos y sirve como asociación para la comunidad “abstemia sexualmente” en todo el mundo. En su web existen reportajes que fundamentan la campaña. La organización garantiza tener afiliados en más de cien países en el mundo, pero no especifica cuáles son ellos.
Leslee insiste que fue la lucha contra el Sida y no la religión ni los valores morales lo que dio inicio y fuerza a las campañas de abstinencia sexual en Estados Unidos. Pero cambia el enfoque en medio de la conversación: “Estamos asistiendo a un cambio definitivo de comportamiento y actitud en relación a los años 80. En aquella época, sabíamos poco sobre Sida y el sexo casual era normal. Las clases de educación sexual hablaban sólo de anticonceptivos en las escuelas. Los padres querían más para proteger a sus hijos del Sida y fue de esa insatisfacción que surgió la primera campaña de abstinencia en Estados Unidos”, dice Leslee. “La revolución sexual perdió. La única protección verdadera es la abstinencia sexual antes y fe después del matrimonio. Cuando dos abstemios sexuales se casan, ellos no necesitan esconder nada el uno del otro.”
El discurso encuentra eco en los adolescentes de Estados Unidos. “Además de tener muchos planes para el futuro, me gusta mi vida como es ahora. No quiero correr el riesgo de tener un embarazo precoz y echar todo a perder”, justifica Cristin Moone, de 15 años, que pretende perder la virginidad cuando se case. “Juego voleibol y baloncesto en la escuela. Los fines de semana salgo con mis amigos y formo parte de un grupo de la iglesia que cuida a niños pequeños. Me respeto y sé que el sexo casual puede entorpecer mi futuro.”
Cristin Moone repite el discurso que aprendió en programas aprobados por la Abstinence Clearinghouse en Ohio. “Tenemos grupos en los 50 estados, trabajando con padres y adolescentes para mostrar la diferencia entre amor y lujuria y los beneficios de la abstinencia hasta el matrimonio”, dice Leslee. “Los jóvenes quieren evitar los errores que sus padres cometieron y los padres quieren ayudarlos para que tengan relaciones más saludables.”
“El beso es un intercambio de escupos”
En la mira de los defensores de la abstinencia sexual están las fábricas de preservativos, las revistas masculinas y las películas de Hollywood. “La mayoría de las películas no muestra el dolor del rechazo, del embarazo indeseado, del aborto y de las enfermedades. Nunca vi las consecuencias del sexo promiscuo en el cine”, señala Eric Snow. A los 27 años, él también es virgen. Entró al Project SOS hace seis meses: “Cuando era adolescente siempre había alguien que hacía bromas sobre mi virginidad. Ahora ya no siento esa presión. Mis amigos del proyecto me demostraron que hice la elección correcta.”
La decisión fue tomada después de una conversación con su madre y su padre. “Ellos me hablaron sobre la abstinencia sexual hasta el matrimonio y de las enfermedades sexuales. Me contaron historias que me dejaron muy asustado. Vi que el único modo de enfrentar todo el drama era esperar hasta el matrimonio”, recuerda Eric. En una manifestación de liberalismo señala que no tiene problema en casarse con una joven que no sea virgen, pero resalta que eso sería bueno. “La mujer de mis sueños tiene que ser sensible, tener fe y saber divertirse. Si ella no es virgen, está bien, pero a mí me gustaría que ella practicara la abstinencia por un tiempo y apreciara los mismos valores que yo.”
Los clubes de abstinencia proliferan en los estados más conservadores, como Texas, Alabama, Indiana, Ohio, Mississippi, Carolina del Sur y Tennessee. Algunos ya eligen a un rey y reina, tradición de las escuelas estadounidenses. Videos (“La revolución de la pureza”, “Por qué nosotros guardamos nuestro primer beso para el matrimonio”) y sugerencias de cómo rechazar propuestas de novios insistentes son las principales atracciones.
Una variación de la metáfora de la barra de chocolate es la del vaso. Varios adolescentes pasan de mano en mano un vaso y cada uno escupe dentro. Cuando llega al último, el monitor le sugiere que lo beba. La respuesta, obvio, es no. “El beso es un intercambio de escupos”, esgrime el monitor. “Si usted besa a varias personas, estará haciendo lo mismo que beber el líquido de ese vaso”. No es extraño, entonces, que muchos decidan guardar también el beso para el altar.
¿Y a largo plazo?
Una investigación encomendada por el Departamento Provincial de Salud de Texas mostró que, a pesar de las campañas, los adolescentes de 29 escuelas del estado están más activos sexualmente.
El estudio reveló, por ejemplo, que un 23 por ciento de las jóvenes de 13 y 14 años dijeron haber tenido sexo. Después de la campaña, el número subió a un 29 por ciento. Entre los adolescentes de la misma edad, la cifra pasó del 24 al 39 por ciento. “No existe evidencia de que el dinero gastado en las campañas de abstinencia sexual esté dando resultados”, concluyó el Doctor Buzz Pruitt, responsable de la investigación.
El gobierno estadounidense, sin embargo, insiste en la abstinencia y ya comenzó a exportar programas como los que fueron criticados en el informe demócrata a los países en desarrollo. Las campañas deben recibir por lo menos un tercio del presupuesto que será dirigido al “plan de emergencia” contra el Sida, que comienza en 2006. En la lista están Sudáfrica, Botswana, Costa de Marfil, Etiopía, Kenia, Mozambique, Namibia, Nigeria, Ruanda, Tanzania, Uganda, Zambia, Haití y Vietnam.
Fuente: Adriana Maximiliano, de No Mínimo, Brasil (en portugués). Traducción y edición de Mujereshoy.
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